La Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo (ECON) ha aprobado el paso del euro digital a la votación del pleno en julio, allanando el camino para una legislación que se espera esté lista antes de finalizar 2024.
Con 43 votos a favor, 14 en contra y una abstención, la mayoría ha dado su visto bueno al proyecto que pretende ofrecer a ciudadanos y empresas de la zona euro una forma de pago virtual segura, rápida y soberana, frente al dominio actual de gigantes estadounidenses de los pagos como Visa y Mastercard.
La votación en el pleno de la Eurocámara, que contará con la participación de todos los eurodiputados, está prevista entre el 6 y 9 de julio. La amplia mayoría conseguida en la comisión sugiere que la aprobación será favorable y permitirá iniciar negociaciones decisivas con el Consejo y la Comisión Europea, en un proceso conocido como trílogos, para concretar la regulación definitiva.
El Banco Central Europeo (BCE), que lidera el desarrollo técnico y supervisión del euro digital, busca que ésta moneda virtual pueda estar plenamente disponible en 2029. Según sus responsables, esta iniciativa ofrece un equivalente digital al dinero en efectivo, combinando su seguridad con la agilidad de los pagos electrónicos.
Además, el euro digital pretende fortalecer la autonomía estratégica europea en el mercado de pagos, aún muy fragmentado por países y dependiente de operadores americanos. Visa y Mastercard gestionan el 70% de los pagos con tarjeta en Europa; Amex y otras empresas estadounidenses suman otro 10%, dejando escaso margen para sistemas propios.
El euro digital representará una alternativa genuina que reducirá esta dependencia y permitirá a los usuarios europeos mantener métodos de pago fiables incluso ante interrupciones tecnológicas. Así lo destacó Fernando Navarrete, eurodiputado popular y ponente, subrayando la capacidad del proyecto para garantizar continuidad del dinero público.
Jonás Fernández, del grupo socialista europeo, enfatizó que esta herramienta también favorecerá a pequeñas empresas y consumidores al romper el oligopolio extranjero y ofrecer una opción europea real. Este paquete legislativo busca, además, garantizar que el dinero en efectivo conserve su valor de curso legal.
Los parlamentarios respaldaron que los pagos con billetes y monedas deban seguir siendo aceptados en todos los comercios, evitando que el aumento del pago digital provoque discriminación hacia el efectivo. La norma protege el derecho de quienes prefieran usar dinero físico y, al mismo tiempo, ofrece la posibilidad de optar por el euro digital.
Esta doble vía responde a la intención de no imponer un modelo único, sino ampliar la oferta y preservar la libertad de elección en los medios de pago en toda la Unión Europea.
En conclusión, la Eurocámara da un paso decisivo para introducir el euro digital como pieza clave en la transformación del sistema financiero europeo, buscando reforzar su soberanía y modernizar la economía mientras mantiene el efectivo como alternativa segura y accesible.
Puedes consultar más sobre el avance del euro digital y su regulación en el Parlamento Europeo, el Banco Central Europeo y en informes especializados como los de Expansión.