El maillot amarillo regresó al Movistar Team en el Tour de Francia femenino gracias a la brillante actuación de Marlen Reusser en la contrarreloj individual disputada en Dijon. Tras más de cuatro años sin que ninguna corredora del equipo español liderase la carrera, la suiza logró imponerse con un tiempo de 27 minutos y 30 segundos, transformando una oportunidad en un mensaje claro de protagonismo para la formación telefónica.
Desde la retirada de Annemiek van Vleuten, que dominó el Tour en 2022 y fue la última portadora del amarillo para Movistar, la estructura había crecido, pero sin conseguir replicar ese liderazgo. Reusser, doble campeona mundial contrarreloj, aprovechó el terreno favorable de la etapa para abrir una pequeña brecha que defendió hasta la meta, resistiendo el acoso de rivales como Lieke Nooijen y consolidando una diferencia de cuatro segundos.
La victoria y el maillot amarillo modifican sustancialmente la estrategia del equipo. Movistar ya no puede centrarse solo en buscar triunfos parciales o ataques dispersos; ahora debe asumir el rol de controlar y proteger a su líder durante las próximas jornadas, especialmente en la montaña, donde la renta es todavía frágil. Reusser lidera con 14 segundos sobre Demi Vollering y 54 sobre Cédrine Kerbaol, un margen importante en cuatro etapas pero insuficiente para administrar con calma las pruebas restantes.
Aunque la potencia de Reusser no está en duda, el verdadero desafío será medir su resistencia en las etapas de alta montaña, territorio en el que la neerlandesa Van Vleuten brilló con ataques decisivos. La fórmula será distinta: Reusser apuesta por su dominio en la contrarreloj y la capacidad del equipo para neutralizar embestidas en puertos largos, buscando mantener una posición estable hasta el final de la carrera.
Este liderazgo también resalta la importancia del fichaje de Reusser para Movistar. La corredora suiza no solo aporta calidad para triunfar en las cronos y clásicas, sino que se perfila como la nueva figura en torno a la que se reconstruye el proyecto femenino, dando al equipo una imagen renovada y mayor visibilidad internacional justo cuando necesita distanciarse del legado de Van Vleuten.
La comparación con la ciclista neerlandesa es inevitable, pero injusta. Mientras Van Vleuten obtuvo grandes victorias con ataques agresivos y dominantes en la montaña, Reusser sigue un camino diferente, más basado en la regularidad, inteligencia táctica y solidez en disciplinas clave como la contrarreloj. La jornada de Dijon fue la demostración perfecta: una actuación sólida, sufrida y controlada que ha cambiado el panorama de la carrera.
Ahora comienza una nueva fase para Movistar y su líder. El equipo tendrá que trabajar duro para proteger el maillot, Reusser resistir a los ataques de las favoritas en montaña y Vollering intentar recortar los segundos perdidos. Aunque el amarillo no garantiza la victoria final, sí devuelve al conjunto español la posibilidad de disputar el Tour de Francia femenino como un actor principal después de cuatro años.
El Movistar Team confía en que este inicio sea más que un homenaje al pasado glorioso con Van Vleuten, y que Reusser sea la primera Marlen que lleve el nombre y los colores del equipo hacia una nueva era de éxitos en el ciclismo femenino.
Para más detalles del Tour de Francia femenino 2026, puede consultarse la información oficial en UCI y análisis en ProCyclingStats.