El presidente ejecutivo de Naturgy, Francisco Reynés, ha declarado que la actual crisis energética derivada del conflicto en Oriente Próximo tendrá efectos duraderos en el mercado global del gas, no solo mientras se prolongue la guerra. Según sus palabras en el VII Foro Internacional de EXPANSIÓN, el mercado ya está anticipando que las distorsiones en la oferta y el aumento de precios se extenderán más allá del conflicto mismo.
Reynés subraya que la preocupación va más allá de la duración del conflicto armado, advirtiendo que los posibles daños estructurales a las infraestructuras energéticas pueden provocar una reducción significativa de la capacidad de producción y suministro. Esta situación ha generado una marcada disminución en la disponibilidad de gas, presionando los precios al alza en los mercados financieros, donde los contratos futuros continúan registrando incrementos.
El estrecho de Ormuz, una vía crucial por donde transita el 20% del petróleo mundial y más del 30% del gas consumido por China, juega un papel central en la crisis actual. Cualquier interrupción en este paso estratégico obliga a grandes consumidores como China a buscar suministros alternativos, lo que a su vez descompensa otras cuencas de producción, generando un efecto dominó a nivel global. Este déficit de gas ha llevado a que varios mercados regresen a combustibles más contaminantes, como el carbón, aumentando las emisiones globales.
La posición de Naturgy ante esta coyuntura no es desfavorable. La empresa no depende directamente del suministro que atraviesa el estrecho de Ormuz y una parte importante de su gas proviene de Argelia a través de conexiones directas por gasoducto. Este tipo de suministro ofrece mayor seguridad respecto al gas natural licuado transportado por barco, que es más vulnerable a interrupciones logísticas.
En este contexto, Naturgy está impulsando una estrategia de diversificación centrada en la producción propia de gases renovables, especialmente el biometano. Este impulso pretende compensar progresivamente la dependencia del gas natural licuado y minimizar riesgos asociados a factores externos e incertidumbres logísticas.
Sobre el apagón ocurrido el 28 de abril de 2025, Reynés mantiene un tono calmado y considera normal que en sectores regulados se abran expedientes que en ocasiones terminan sin consecuencias significativas. Ha evitado señalar responsables, señalando que Naturgy controla solo el 20% de la red y que todavía no dispone de toda la información sobre otros operadores. El ejecutivo ha destacado que el informe de ENTSO-E fue descriptivo y no atribuyó culpas.
Reynés aporta un nuevo enfoque para entender la seguridad en el suministro energético, cambiando el concepto tradicional de "operación reforzada" por el de "operación segura", que a su juicio debe resaltar el equilibrio necesario entre descarbonización, precios asequibles y garantía de suministro. En particular, destaca el papel esencial de tecnologías síncronas como los ciclos combinados de gas para compensar la variabilidad de energías renovables como la solar fotovoltaica.
Finalmente, el directivo ha lanzado un mensaje directo al Gobierno español, insistiendo en la necesidad de resolver el "trilema político" que vive el país para asegurar la estabilidad del sector energético. Enfatiza la importancia de fortalecer las instituciones, motivar a la ciudadanía especialmente a las generaciones jóvenes, y mantener un posicionamiento sólido en el plano internacional para afrontar los retos de un mundo interconectado.
Para más detalles sobre la situación energética, puedes consultar el informe de ENTSO-E y las últimas estadísticas de Naturgy.