Vivimos un cambio de época en el que la incertidumbre ha dejado de ser un riesgo temporal para convertirse en la realidad constante que enfrentan las empresas en sus decisiones. Así lo explicó Marco Pompignoli, presidente ejecutivo de Unidad Editorial, durante la apertura del VII Foro Internacional EXPANSIÓN, celebrado en Alcalá de Henares.
Pompignoli describió un escenario donde la economía ya no puede entenderse sin considerar los impactos de la geopolítica y la tecnología. El lema del foro —Desafíos para un nuevo orden global: en economía, geopolítica y tecnología— refleja esta compleja transformación que afecta desde las alianzas internacionales hasta la estrategia empresarial.
Para el presidente de Unidad Editorial, los conflictos internacionales, como la guerra en Oriente Próximo y el prolongado enfrentamiento en Ucrania, han añadido una capa de volatilidad que altera precios de energía y estructuras de poder a nivel global. Este entorno obliga a las compañías a tomar decisiones rápidas, sin la garantía de estabilidad, invirtiendo, innovando y preparando sus cadenas de suministro para escenarios impredecibles.
El foro no es solo un espacio de debate, sino una plataforma para ordenar un panorama empresarial en constante movimiento, donde la inteligencia artificial emerge como un factor clave. Pompignoli enfatizó que la IA no es una moda tecnológica ni solo una herramienta productiva, sino un elemento central del nuevo orden mundial, cuyo liderazgo brindará ventajas industriales, económicas y estratégicas. El avance en esta tecnología modifica la inversión, la organización y la ciberseguridad, planteando un desafío ineludible para las empresas del siglo XXI.
La mirada de Pompignoli también se centró en Europa, definiendo el momento actual como histórico. Destacó que la Unión Europea debe reforzar su capacidad en investigación tecnológica, industria y defensa para proteger su modelo político y económico frente a un mundo más competitivo y fragmentado. Europa debe ir más allá de ser un espacio regulatorio y mercado consumidor, y apostar por la autonomía estratégica y tecnológica.
En este contexto, resaltó la función de los medios de comunicación para sostener la democracia y la pluralidad informativa, factores que requieren infraestructuras sólidas, empresas competitivas y un marco institucional robusto. De esta forma, las grandes empresas españolas e internacionales son protagonistas activas, capaces de innovar, invertir y construir resiliencia frente a un mundo imprevisible.
Complementando esta visión, Ana I. Pereda, directora de EXPANSIÓN, reflexionó sobre la volatilidad del mundo actual, señalando que eventos como la llegada de Trump al poder y los conflictos geopolíticos recientes han reforzado la importancia de una identidad europea fuerte. El debate energético volvió al primer plano con la guerra en Oriente Medio y la crisis en el Estrecho de Ormuz, donde el petróleo se ha convertido otra vez en una variable de seguridad y competitividad.
Pereda destacó el impacto de la inteligencia artificial en el sector financiero, que está transformando perfiles profesionales y poniendo a prueba la capacidad de adaptación de la banca tradicional frente a nuevos actores tecnológicos, modificaciones regulatorias y formas digitales de moneda. Este cambio implica que la competencia financiera es cada vez más tecnológica y regulatoria.
Finalmente, la directora resaltó la necesidad de contar con «campeones» europeos, grandes actores industriales y tecnológicos que fortalezcan el continente para no depender exclusivamente de regulaciones creadas por otros. Esta idea conecta con la advertencia de Pompignoli sobre la urgencia de potenciar la investigación, la industria y la defensa en Europa.
El VII Foro Internacional EXPANSIÓN no solo analiza estas transformaciones, sino que también simboliza el propio cambio de época. Celebrando sus 40 años, el diario ha pasado de ser un medio local a un referente digital con alcance global, demostrando que el periodismo también debe innovar para interpretar un mundo más complejo, especializado e interconectado.
Las reflexiones expuestas evidencian cómo la estrategia empresarial y las políticas públicas deben adaptarse rápidamente a un entorno difícil de prever, marcado por la tecnología, los conflictos geopolíticos y la transformación digital. En este tablero global dinámico, la resiliencia, la inversión en tecnología y la internacionalización se presentan como pilares para mantener la competitividad.