BBVA ha cerrado el primer semestre del año con beneficios que superan los 6.000 millones de euros, lo que ha impulsado una mejora en sus previsiones de rentabilidad para 2024, situándola por encima del 21% y alcanzando un ROTE superior al 22%. Estos resultados consolidan a BBVA como uno de los bancos más rentables de España y entre los principales en Europa.
La ganancia obtenida en México sigue siendo fundamental para el banco, aportando el 44% de los beneficios totales y mostrando un crecimiento sólido. En España, el negocio representa el 32% de los beneficios, aunque con un ritmo más moderado, en contraste con el avance registrado por otros competidores nacionales en segmentos como la hipoteca.
Tras la frustrada OPA sobre Banco Sabadell, BBVA ha optado por un profundo cambio en su comité de dirección. Este movimiento, anunciado justo antes de presentar resultados, afecta a puestos clave como la dirección financiera y la jefatura de la filial mexicana. Este reajuste refleja la apuesta del banco por adaptarse a los cambios tecnológicos y la revolución que la inteligencia artificial traerá al sector bancario, según indicó el consejero delegado de BBVA, Onur Genç.
Estos ajustes organizativos también coinciden con la decisión de BBVA de no continuar con la integración de Sabadell, lo que ha modificado sus prioridades estratégicas. Por su parte, Sabadell ha renovado recientemente su cúpula directiva, con Marc Armengol como CEO y Carlos Ventura elevando su protagonismo en el consejo.
En México, pese a las dificultades económicas derivadas de la dependencia en Estados Unidos, BBVA mantiene una cuota del 26% en el mercado y sigue impulsando el crecimiento de su negocio. En España, el banco enfrenta una competencia intensa y ha adoptado una postura cautelosa en el segmento hipotecario, perdiendo cuota, mientras que se concentra en aumentar la financiación a empresas y al consumo familiar, ganando siete décimas de cuota global desde 2020.
En términos de eficiencia, el banco no ha logrado cumplir el objetivo del 35% marcado en su plan estratégico debido a los costes extraordinarios relacionados con la salida pactada de más de doscientas personas en España y ajustes fiscales en el IVA. Sin embargo, sin estos gastos puntuales, la evolución habría sido positiva en este semestre.
En el mercado bursátil, BBVA mantiene una política activa de recompra de acciones, con un nuevo programa aprobado de 2.000 millones de euros para gestionar el exceso de capital. A cierre del periodo, la ratio de solvencia del banco se situó en el 12,9%, por encima del rango objetivo del 11,5% al 12%. Esta generación constante de capital, aunque positiva para los inversores, choca con la necesidad de Europa de aumentar significativamente la inversión anual para no perder competitividad frente a Estados Unidos y China, estimada en más de 700.000 millones de euros según expertos.
La estrategia de BBVA para el futuro sigue poniendo el foco en la diversificación geográfica, el impulso tecnológico y la eficiencia operativa, pese a la retirada de la integración con Sabadell. La adaptación a la transformación digital, especialmente con la inteligencia artificial, será clave para mantener su liderazgo y competitividad en el sector bancario europeo.