Las Fuerzas Armadas iraníes han anunciado el cierre del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo como reacción directa a los ataques llevados a cabo por Israel en el sur del Líbano. Según un comunicado oficial recogido por la agencia IRNA, Irán atribuye a Estados Unidos la responsabilidad por no respetar el memorando de entendimiento que puso fin a la guerra regional.
El Cuartel General Central Jatam al Anbiya, máxima autoridad militar iraní, declaró que esta medida es la primera de varias posibles respuestas ante el incumplimiento de Estados Unidos, por no frenar el accionar de Israel, aliado estadounidense, en territorio libanés. El cierre anunciado afecta a uno de los pasos marítimos más críticos del mundo en términos de comercio energético.
Este anuncio se produce poco después de un acuerdo provisional entre Irán y Estados Unidos destinado a terminar los combates en todos los frentes, incluido el Líbano, y reabrir el estrecho que había sido bloqueado desde el 28 de febrero, fecha en la que estalló el conflicto. Sin embargo, la continuación de los ataques israelíes ha llevado a Teherán a revertir la apertura.
Los bombardeos israelíes en el sur del Líbano provocaron la muerte de al menos siete personas en la última jornada, a pesar de un alto el fuego declarado el día anterior por fuentes oficiales estadounidenses e israelíes bajo anonimato. Israel justificó sus ataques como respuesta a disparos del grupo chií libanés Hizbulá, aunque aseguró mantener su compromiso con la tregua.
Debido a esta escalada, Irán suspendió las negociaciones nucleares con Estados Unidos previstas para el viernes, sin que por el momento se haya determinado una nueva fecha para retomar las conversaciones. Estas negociaciones, que buscan un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní, están programadas para comenzar nuevamente este domingo en Suiza, con la participación de representantes de Pakistán y Catar, y posiblemente con la asistencia del director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, destacó que el tránsito de petróleo a través del estrecho de Ormuz alcanzó un récord de más de 16 millones de barriles el viernes, subrayando la relevancia estratégica de la zona. Vance informó también que se unirá pronto a las negociaciones y enfatizó la importancia que Estados Unidos da al control del uranio enriquecido iraní.
El cierre de Ormuz marca un punto crítico en unas tensiones crecientes en Oriente Medio que involucran a potencias regionales y globales. El estrecho conecta el Golfo Pérsico con el Mar de Arabia y es vital para el comercio mundial de energía, lo que convierte cualquier interrupción en un riesgo para la estabilidad económica y geopolítica de la región y del planeta.
En este contexto, la comunidad internacional mantiene la mirada puesta en la capacidad de diálogo entre Estados Unidos e Irán para evitar una escalada que podría tener consecuencias devastadoras a nivel global. Mientras tanto, la situación en Líbano sigue siendo volátil, con millones desplazados y acusaciones mutuas entre Israel e Irán sobre la responsabilidad en el conflicto.