El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, paralizó un ataque militar sin precedentes contra Irán tras un principio de acuerdo explorado por países mediadores, principalmente Omán, para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz. Esta decisión, comunicada este lunes, alentó esperanzas sobre una posible desescalada en Oriente Próximo y provocó una caída cercana al 5% en el precio del petróleo, que se había disparado por el conflicto.
Trump describió la ofensiva prevista como la mayor desde la Segunda Guerra Mundial y justificó su suspensión como un gesto para facilitar rápida concreción de un acuerdo con Irán. Según el presidente estadounidense, este pacto incluiría la apertura total e inmediata del paso marítimo por Ormuz y la eliminación de la amenaza nuclear iraní. Además, aseguró que Israel respalda esta iniciativa y estaría dispuesto a detener sus ataques para favorecer la paz.
El estrecho de Ormuz cobra especial relevancia porque por él circula cerca del 20% del petróleo mundial y del gas, un canal crucial para la economía global cuya interrupción añade presión a los mercados energéticos. Tras el anuncio de Trump, el barril de Brent, referencia europea, descendió inicialmente casi un 7%, aunque la subida parcial posterior por otros factores redujo esta caída al entorno del 5%, situándose el precio por debajo de 84 dólares. En paralelo, el barril Texas bajó también un 6% hasta cerca de 80 dólares.
Sin embargo, desde Irán se negó oficialmente cualquier negociación directa con Estados Unidos, lo que generó tensión en las declaraciones posteriores. Trump calificó de "hipócritas" a las autoridades iraníes y reiteró que no tolerará que la República Islámica se equipe con armas nucleares, advirtiendo que esta es su "última oportunidad" para alcanzar un acuerdo. Este intercambio evidencia la dificultad para lograr un pacto duradero pese a la nueva ventana abierta.
Además del pulso directo entre Estados Unidos e Irán, la situación en Oriente Próximo se complica por los ataques de las milicias hutíes en Yemen contra barcos saudíes en el Mar Rojo, ruta alternativa para Riad tras bloquearse Ormuz. En este contexto, la OPEP+, liderada por Arabia Saudí y Rusia, decidió mantener su estrategia de aumentar la oferta de petróleo en 188.000 barriles diarios desde septiembre, buscando contener el alza de precios.
Este conflicto prolongado desde febrero ha impactado ya en la economía estadounidense, desacelerando su crecimiento, aumentando la inflación y elevando el precio de la gasolina por encima de los 4,2 dólares el galón. Los costos presupuestarios y la preocupación entre los republicanos sobre las consecuencias electorales en noviembre suman presión política interna para Trump.
Paralelamente, el presidente estadounidense ha promocionado sus declaraciones a través de su red social Truth, que ha empezado a cobrar un servicio de suscripción para acceder anticipadamente a sus mensajes. Esta vía le permite influir en los mercados y mantener atención pública, especialmente en un escenario de incertidumbre política y económica.
El retomar el diálogo con Irán y la posible reapertura del estrecho marcan un punto clave para mejorar la estabilidad regional y mundial, aunque las contradicciones públicas y los intereses enfrentados auguran una negociación compleja y llena de desafíos.