Estados Unidos ha mostrado confianza en cerrar un acuerdo con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz en los próximos días, según ha señalado Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense. Las negociaciones buscan garantizar la libre circulación en esta vía marítima estratégica que lleva bloqueada cinco meses, un bloqueo que ha impactado notablemente en el precio del petróleo y gas global.
Bessent confirmó en una entrevista en CNBC que las conversaciones avanzan y que existe una probabilidad real de que el pacto se formalice "hoy o mañana". El acuerdo preliminar establecería condiciones para normalizar el tráfico por Ormuz, por donde tradicionalmente transita el 20% del crudo y gas que se consume en el planeta. Este bloqueo ha generado un aumento marcado en las cotizaciones energéticas y afectado una variedad de sectores que dependen del transporte de fertilizantes, productos refinados y gases industriales.
El anuncio estadounidense ha tenido un efecto positivo inmediato sobre los mercados, impulsando las bolsas y provocando una caída significativa en el precio del barril de Brent, que ha descendido desde más de 90 dólares la semana pasada hasta por debajo de 80 este martes. También el crudo Texas redujo su cotización acercándose a los 76 dólares.
Pese al optimismo por el acercamiento, la situación sigue siendo frágil. En las últimas horas, un buque cerca de Omán reportó el impacto de un proyectil, recordando el riesgo latente en esa zona de alta conflictividad. No obstante, Bessent descartó que Irán pretenda cobrar un peaje por el paso del estrecho, ni tampoco que Estados Unidos exija uno a cambio de garantizar la navegación libre.
El trasfondo del conflicto entre las dos potencias se remonta a febrero cuando EEUU e Israel coordinaron un ataque dirigido a frenar el programa nuclear iraní. La respuesta iraní desencadenó una escalada que ha mantenido la región en un estado de tensión constante, afectando al suministro energético mundial y encareciendo los costes para los consumidores, especialmente en Estados Unidos, donde la gasolina supera los 4,2 dólares por galón.
Esta crisis no sólo tiene un impacto económico, sino también político en la Casa Blanca, dado que se aproxima un proceso electoral clave en noviembre. Los republicanos han presionado para acelerar la resolución del conflicto y evitar que la guerra influya negativamente en el desempeño del actual gobierno.
El bloqueo del estrecho de Ormuz también ha afectado alternativas marítimas, como las rutas en el Mar Rojo, donde milicias hutíes respaldadas por Irán han atacado buques saudíes, complicando aún más el contexto geopolítico y económico de la región.
La expectativa de un acuerdo refleja un intento de aliviar las tensiones y reducir la incertidumbre en los mercados energéticos, pero la historia reciente demuestra la volatilidad que persiste en Oriente Próximo. La comunidad internacional sigue pendiente de cómo se desarrollen estas negociaciones y sus efectos en la estabilización regional y global.
Para más detalles sobre la situación del estrecho de Ormuz y el conflicto en Oriente Próximo, se puede consultar la información actualizada en la Agencia Internacional de Energía y el seguimiento del Departamento de Estado de EEUU.
El desarrollo de estos acuerdos será clave para determinar la evolución económica y política del área en los próximos meses, y su repercusión directa en los precios internacionales de la energía y en la estabilidad del comercio marítimo mundial.