El incendio forestal desatado el pasado jueves en Los Gallardos, Almería, ha sido declarado estabilizado por el Plan Infoca tras cuatro días de intensos trabajos de extinción. Este siniestro ha provocado la muerte de 12 personas y ha dejado 18 heridos, cinco en estado grave en la UCI, así como el desalojo de unas 1.000 personas, quienes ya han recibido autorización para regresar progresivamente a sus viviendas.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, confirmó que el perímetro del incendio está controlado y se ha reducido la situación de emergencia a operativa 1, lo que permite desescalar las medidas de protección y facilitar el regreso seguro de los evacuados. La decisión llega tras una mejora de las condiciones meteorológicas, con una significativa reducción del viento y un aumento de la humedad, factores clave para la evolución favorable del fuego.
El incendio ha arrasado unas 7.000 hectáreas y presenta un perímetro que supera los 40 kilómetros. Pese a que el fuego sigue activo en puntos muy puntuales, según imágenes recientes del sistema europeo Copernicus, la prioridad del dispositivo es impedir nuevas reactivaciones y consolidar el perímetro afectado. Por ello, miembros del Infoca, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y otras fuerzas colaboran las 24 horas para asegurar la contención del incendio.
El Segundo Batallón de Intervención en Emergencias (BIEM II) ha desempeñado un papel fundamental durante la noche con labores sobre el terreno para extinguir reactivaciones y realizar rastreos mediante drones en diversas zonas, incluyendo barrios y pueblos como El Chive, Lubrín, El Marchal, Bédar y Los Gallardos, lo que ha permitido detectar y controlar puntos calientes que podrían provocar nuevas llamas.
Anoche, la Junta de Andalucía autorizó el regreso seguro de más de un millar de personas desalojadas en cuatro núcleos principales: Los Castaños, Almocaízar, Alfaix y el camping de Los Gallardos. También se levantó el confinamiento impuesto en el municipio de Lubrín, una medida que indica una mejora significativa de la situación para los habitantes afectados.
Durante una comparecencia en el puesto de mando avanzado en Turre, Juanma Moreno indicó que el dispositivo de rastreo formado por cerca de cien efectivos continúa realizando batidas para encontrar posibles víctimas que pudieran quedar desaparecidas, aunque mantiene la esperanza de que no se encuentre ninguna persona más fallecida. Hasta el momento, sólo hay ocho denuncias de personas desaparecidas registradas oficialmente.
Respecto a las viviendas, el presidente autonómico aseguró que la mayoría se han conservado intactas, a pesar de la proximidad del fuego, lo que permitirá una recuperación más rápida para los habitantes. Los daños materiales se están evaluando aún, junto con el proceso de identificación de las víctimas mortales, que incluye análisis de perfil genético para confirmar su identidad mediante comparación con familiares.
En cuanto a los heridos, cuatro pacientes entre 48 y 61 años permanecen en la unidad de Grandes Quemados del Hospital Universitario Virgen del Rocío en Sevilla. Juanma Moreno informó que, aunque su estado es grave, se mantienen estables y reciben atención especializada.
Por otro lado, se ha abierto una investigación judicial para esclarecer las causas del incendio, que según las primeras pesquisas podría haber tenido su origen en un cable eléctrico desprendido de una instalación abandonada próxima a un restaurante en Almocáizar. La compañía Endesa confirmó que este cable pertenecía a una línea privada sin tensión desde hace años, por lo que este detalle complica la determinación del origen exacto del fuego.
Este suceso se suma a una temporada especialmente complicada en España debido al aumento de incendios forestales en los últimos años, relacionados con episodios de sequía, aumento de temperaturas y fenómeno de desertificación agravado por el cambio climático. El impacto en zonas rurales como Los Gallardos pone de manifiesto la vulnerabilidad de ciertas áreas y la necesidad de reforzar la prevención y coordinación en emergencias.
El trabajo conjunto entre los cuerpos especializados y la mejora en las condiciones meteorológicas han sido decisivos para contener un incendio que puso en riesgo vidas humanas, patrimonio y ecosistemas.
Aún con el control declarado, las autoridades insisten en la importancia de mantener la alerta y seguir apoyando las labores de extinción para mitigar cualquier reactivación. También subrayan el reto que plantea la recuperación socioeconómica de las localidades afectadas, cuya normalidad se espera que retorne paulatinamente en las próximas semanas.
Para conocer más detalles y actualizaciones oficiales, se puede consultar el seguimiento del Plan Infoca y los informes de la Junta de Andalucía, que continúan monitorizando la situación con transparencia y comunicación constante con la ciudadanía.