El Ibex 35 se mantiene en un terreno volátil, condicionado por las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre en los precios del petróleo. A pesar de este contexto, el índice español registra un crecimiento aproximado del 6% en lo que va de año.
En un escenario marcado por la incertidumbre, los expertos aconsejan diversificar las carteras y apostar por compañías con un perfil defensivo que protejan la inversión ante posibles turbulencias bursátiles. En este sentido, Iberdrola destaca como la firma con mayor respaldo entre los analistas. Según datos de Bloomberg, de las 20 entidades que siguen su cotización, 19 recomiendan mantener posiciones en la eléctrica española, y 13 de ellas sugieren comprar sus acciones.
El comportamiento de Iberdrola durante el año es sólido, con una subida cercana al 7%. En los últimos cuatro años, ha acumulado una revalorización del 112%, pasando de 8,59 euros por acción a superar los 20 euros en la actualidad. Solo está un 2% por debajo del máximo histórico alcanzado en abril de este año, en 20,47 euros.
Los resultados financieros avalan este buen desempeño. En el primer trimestre, Iberdrola obtuvo un beneficio neto ajustado de 1.865 millones de euros, un 11% más que el mismo periodo del año anterior. Este aumento se atribuye principalmente a la fortaleza de sus negocios de redes en Reino Unido y Estados Unidos, impulsados por las inversiones realizadas recientemente.
La compañía ha revisado al alza sus previsiones para 2026, esperando un crecimiento superior al 8% en su beneficio neto ajustado, excluyendo plusvalías por rotación de activos. Este optimismo refuerza la confianza de los inversores y los analistas.
En las últimas semanas, algunas firmas importantes han mejorado sus recomendaciones sobre Iberdrola. Barclays, por ejemplo, cambió su valoración de 'neutral' a 'sobreponderar', elevando el precio objetivo de 16,9 a 22,6 euros, lo que implica un potencial alcista del 16%. El banco destaca que Iberdrola dispone de una "oportunidad de crecimiento única en una generación", impulsada por la transición energética, el auge de la inteligencia artificial y la necesidad de reforzar la infraestructura energética.
Barclays califica a Iberdrola como el "estándar de oro" del sector energético y resalta que el 70% de las inversiones previstas entre 2025 y 2028 se concentrarán en redes, lo que puede garantizar un crecimiento sostenible.
Desde el punto de vista técnico, el analista José María Rodríguez, de EXPANSIÓN, señala que Iberdrola mantiene un movimiento lateral estable desde finales de enero, con un soporte claro en la zona de 18,65-18,70 euros y una resistencia cercana a los 20,50 euros. Según Rodríguez, mientras se mantengan esos mínimos, no habrá señales de debilidad en la acción, por lo que para quienes entraron anteriormente, la recomendación es mantener la posición.
El consenso de analistas consultado por Bloomberg sitúa el precio objetivo medio en 19,90 euros, algo inferior al valor actual. Sin embargo, firmas como AlphaValue no descartan que la acción alcance los 23 euros a medio plazo, lo que representaría un crecimiento del 18% en los próximos doce meses.
En un mercado marcado por la incertidumbre y la volatilidad, Iberdrola se presenta como una acción defensiva y atractiva para los inversores que buscan estabilidad combinada con potencial de crecimiento, respaldada por su sólida gestión y su apuesta por la transición energética y la digitalización.
Para seguir la evolución de Iberdrola y el Ibex, se pueden consultar fuentes como Bloomberg, EXPANSIÓN o el sitio oficial de Iberdrola.