Grifols ha cerrado el primer trimestre de 2026 con un beneficio neto de 73 millones de euros, lo que representa un aumento del 22% en comparación con el mismo periodo del año anterior. La cifra de negocio alcanzó los 1.700 millones, una caída del 4,8% respecto a marzo de 2025 motivada principalmente por el debilitamiento del dólar.
A pesar de esta caída nominal, si se eliminan los efectos de las variaciones cambiarias, las ventas crecieron un 3,3%, aunque por debajo del crecimiento del 7% experimentado durante todo el año 2025. Este desempeño refleja una desaceleración en la expansión de la compañía.
El crecimiento estuvo sustentado fundamentalmente por el lanzamiento en Estados Unidos de Yimmugo, su nuevo medicamento estrella, y por el sólido rendimiento de Gamunex, otro de sus productos clave. En el área biofarmacéutica, las ventas aumentaron un 6,8% a tipos constantes, aunque la proteína albúmina experimentó un descenso del 6% debido a la presión en precios impuesta por el gobierno chino.
Por otro lado, el área de diagnóstico se vio afectada por la finalización anticipada del acuerdo conjunto con Quidel Ortho, lo que implicó un impacto negativo puntual en los ingresos. Sin embargo, esta pérdida fue parcialmente compensada por un pago diferido de 65 millones de dólares que la compañía recibirá entre 2026 y 2028.
El ebitda de Grifols se situó en 381 millones de euros, apenas un 0,8% por encima del año pasado, y el margen bruto se mantuvo estable en el 22,4%. Esta estabilidad financiera se produjo a pesar de la reducción del 7,7% en los gastos operativos y de un impacto negativo de 23 millones por efecto del tipo de cambio. Además, la compañía afronta de manera anualizada las concesiones de precios en el mercado chino durante este primer semestre.
Grifols anticipa una mejora progresiva en sus márgenes gracias a iniciativas como la expansión de su actividad en Egipto, esperando que estos cambios contribuyan a una mayor rentabilidad en el futuro próximo.
En términos de liquidez y deuda, el flujo de caja libre antes de fusiones y adquisiciones mejoró en 30 millones, alcanzando ocho millones negativos. La deuda financiera neta del grupo se situó en 7.924 millones de euros, con un ratio de apalancamiento de 4,3 veces el ebitda. La liquidez disponible a cierre de marzo alcanzó los 1.573 millones de euros. Este año, Grifols ha refinanciado los vencimientos de deuda previstos para 2027 mediante un préstamo sindicado por 3.000 millones.
El consejero delegado, Nacho Abia, destacó que la evolución del negocio está alineada con las expectativas y reafirmó la confianza en cumplir las previsiones para todo el ejercicio 2026. Además, la empresa ha anunciado que propondrá en la próxima junta de accionistas el pago de un dividendo final en efectivo correspondiente a 2025, una medida posible tras estabilizar su nivel de deuda.
Grifols continúa así consolidando su posición en el sector farmacéutico, aunque debe afrontar retos vinculados a la fluctuación de las divisas y la presión sobre los precios en mercados clave como China. La evolución de sus productos y la gestión financiera serán determinantes para mantener el crecimiento y mejorar la rentabilidad en los próximos trimestres.
Para más detalles puedes consultar el informe oficial de resultados de Grifols y el análisis del mercado farmacéutico en Expansión.