El Gobierno catalán y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) han sellado un acuerdo para modificar la legislación que permitirá crear la Autoridad Aeroportuaria de Cataluña. Este nuevo organismo unificará las competencias aeroportuarias que actualmente tiene la Generalitat, con el propósito de incidir activamente en la gestión y coordinación de los aeropuertos catalanes, especialmente con el operador Aena.
Este cambio legal se incorporará en la tramitación de la ley de acompañamiento de los presupuestos autonómicos, que será aprobada por el Parlament el 2 de julio. Así lo acordaron los equipos negociadores de PSC y ERC en el marco del pacto presupuestario firmado el 19 de mayo.
El objetivo fundamental de la Autoridad Aeroportuaria será adoptar una visión conjunta de la gestión aérea en Cataluña, superando el actual modelo donde Aena mantiene el control operativo y administrativo. Además, este organismo tendrá el encargo de elaborar un plan estratégico para el sector aeroportuario que refleje la apuesta de Cataluña por conectar por ferrocarril los principales aeródromos, algo que los gestores actuales de Aena no contemplan, según fuentes conocedoras consultadas por la agencia Efe.
La consellera de Territorio, Sílvia Paneque, ha enfatizado que este nuevo ente no será un mero órgano consultivo, sino que ejercerá una influencia real en la gestión y toma de decisiones, como demanda el acuerdo de investidura que recoge la creación de esta autoridad. "Queremos incidir en la gestión de El Prat y de los aeropuertos catalanes que dependen de Aena", señaló.
En contraste, la postura del presidente de Aena, Maurici Lucena, ha sido contundente respecto a mantener el control del gestor estatal. En recientes declaraciones, advirtió que las demandas de cogestión por parte de algunas comunidades autónomas son difíciles de implementar y pueden poner en riesgo la estabilidad del modelo tarifario y la operación aeroportuaria.
El modelo que el PSC y ERC buscan replicar para los aeropuertos catalanes es similar al del Puerto de Barcelona, donde aunque la propiedad es íntegramente estatal, la Generalitat y otros actores locales participan activamente en la gobernanza y nombramientos. Sin embargo, este esquema es inviable para Aena, que funciona como sociedad cotizada con un 49% de capital privado, lo que complica la cogestión directa. Por ello, los negociadores han fijado que la Autoridad pueda influir condicionando las decisiones del 51% propiedad del Estado.
La idea de crear este organismo ya fue parte del pacto que llevó a Salvador Illa a la presidencia de la Generalitat en agosto de 2024. Desde enero de este año, el Consell Executiu dio luz verde a la puesta en marcha de esta nueva entidad, pendiente de la modificación legal que ahora se ejecuta.
Tras la aprobación de la ley de acompañamiento, el siguiente paso será la constitución formal de la Autoridad, que tendrá un órgano de gobierno compuesto por una presidencia, vicepresidencia y trece vocales, aunque los detalles sobre sus estatutos y composición aún están pendientes de negociación.
Este cambio supone un importante movimiento político y estratégico para Cataluña, pues busca fortalecer la capacidad autonómica en la infraestructura aeroportuaria, promoviendo una gestión coordinada y un proyecto de país que integre mejor sus infraestructuras de transporte aéreo y ferroviario para un mayor desarrollo económico y social.
Más allá de las cuestiones políticas, esta iniciativa podría influir en la dinámica del transporte en Cataluña, potenciando conexiones y servicios y aumentando la influencia de la Generalitat frente a Aena y el Estado. En la era de las grandes inversiones en infraestructuras y movilidad sostenible, la Autoridad Aeroportuaria pretende ser un actor clave para proyectar la visión catalana en un sector estratégico.
Fuentes oficiales como la Conselleria de Territorio y la agencia Efe han confirmado los detalles del acuerdo, mientras que los próximos pasos legislativos se seguirán con atención en el Parlament a partir de julio.
En definitiva, la creación de la Autoridad Aeroportuaria de Cataluña simboliza un impulso para la autonomía en la gestión aeroportuaria con un enfoque que busca integración, planificación estratégica y mayor protagonismo regional en un sector fundamental para la conectividad y el desarrollo económico.