El Gobierno aprobó este martes una reforma integral del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob). Esta transformación implica que el Frob deja de ser autoridad de resolución bancaria para centrarse exclusivamente en la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
Como parte de esta reestructuración, las funciones ejecutivas que antes desempeñaba el Frob en materia de resolución de entidades serán transferidas al Banco de España para las entidades de crédito y a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para las empresas de servicios de inversión.
Además, la sociedad BFA, que administra la participación pública española en CaixaBank, dejará de ser filial del Frob. En adelante, dependerá directamente del Ministerio de Economía, manteniendo su rol como sociedad instrumental y ejerciendo sus derechos accionarialmente en CaixaBank, sin modificaciones en las condiciones de desinversión o en sus obligaciones.
El Estado posee actualmente aproximadamente un 18% de CaixaBank, resultante de la fusión con Bankia. El Ejecutivo amplió recientemente el plazo para la venta de esta participación hasta diciembre de 2027, tras haber prorrogado ya otras veces el plazo, el último en febrero de 2025, según informes oficiales.
Un cambio adicional vinculado a esta transformación es el traspaso a BFA de las acciones que el Frob tenía en la Sareb, el conocido "banco malo" creado para gestionar activos inmobiliarios y créditos tóxicos derivados de la crisis financiera. La Sareb desempeña un papel fundamental en la política de vivienda y continúa teniendo una mayoría de capital público.
Este nuevo planteamiento para el Frob llega poco después del nombramiento de Carla Díaz Álvarez de Toledo como presidenta del fondo, quien hasta ahora era directora general del Tesoro y Política Financiera.
Paralelamente, el Consejo de Ministros también aprobó la creación de una nueva entidad administrativa independiente para centralizar la lucha contra el blanqueo de capitales: la Autoridad Nacional de Integridad Financiera (Anifi). Esta autoridad combinará las competencias de las actuales entidades Sepblac y la secretaría de la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales.
Anifi integrará funciones de inteligencia financiera, supervisión e inspección, además de contar con potestad sancionadora, potestad para imponer sanciones financieras internacionales y, como novedad, la vigilancia de la financiación relacionada con la proliferación de armas de destrucción masiva. Será el interlocutor oficial con la Autoridad Europea de Lucha contra el Blanqueo (AMLA), buscando una mayor coordinación internacional.
El Ejecutivo explicó que para acelerar la puesta en marcha de Anifi, se aprovecharán los servicios operativos y la experiencia del Frob, sobre cuya estructura se construirá esta nueva autoridad, según detalla el Ministerio de Economía en su comunicación oficial. Esto supone una apuesta por reforzar la lucha contra el delito financiero, concentrando recursos y capacidades en una sola entidad.
Este cambio organizativo representa un giro significativo en la política financiera española, destacando el compromiso con prevenir el blanqueo y mejorar la eficiencia en la gestión de la participación pública en el sector bancario. También refleja la adaptación a estándares regulatorios internacionales y comunitarios que apuntan a reforzar los controles contra el fraude y la financiación ilícita.
La reforma del Frob y la creación de Anifi ponen en marcha un nuevo modelo institucional que afecta tanto a la supervisión económica interna como a la interacción con organismos internacionales, en un contexto donde las autoridades europeas aumentan su presión sobre la transparencia y la integridad financiera.
En definitiva, el Estado español delega la resolución bancaria en supervisores especializados, dedica al Frob a tareas de inteligencia financiera y blanqueo, y asigna la gestión de su inversión en CaixaBank a Economía, extendiendo el horizonte de desinversión para preparar una venta más controlada, acorde con las condiciones de mercado.