GBfoods, conocida anteriormente como Gallina Blanca, ha finalizado el ejercicio 2025 con resultados positivos y movimientos estratégicos importantes. La compañía cerró el año con una cifra de negocio de 1.441 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 1,7% respecto a 2024, y un beneficio neto atribuido de 126,6 millones de euros, una subida del 2,3% en comparación al año anterior.
Durante el último año, GBfoods ha decidido vender dos de sus filiales europeas dedicadas a la fabricación de sopas refrigeradas: la empresa belga Butterfly y la francesa La Ferme d’Anchin. Ambas compañías pasaron a formar parte del portfolio de La Linea Verde, una firma italiana especializada en ensaladas listas para consumir. Los ingresos anuales combinados de estas filiales alcanzaban aproximadamente 26 millones de euros, un monto no significativo dentro del volumen total de la empresa, pero relevante para su reestructuración.
Este movimiento forma parte de la estrategia de GBfoods de centrar su operación europea en mercados clave y aprovechar oportunidades en mercados en crecimiento. Justo antes de estas ventas, durante el verano de 2025, la empresa catalana amplió su presencia en el continente africano tras adquirir el 80% de Agroline, una compañía senegalesa dedicada a la producción de salsas y derivados del tomate. El valor neto de esta compra se situó en 15,5 millones de euros, según el informe anual del grupo.
En cuanto a la distribución geográfica, GBfoods obtiene el 67% de sus ingresos en Europa, con España, Italia, Bélgica, Países Bajos, Francia, Alemania, Finlandia y Suecia como sus mercados principales. El restante 33% proviene de África, donde opera en cerca de treinta países. Destaca que el peso del negocio africano ha incrementado cuatro puntos porcentuales, compensando la reducción relativa de Europa. Esta tendencia refleja la apuesta clara del grupo por una expansión diversificada y el potencial que ven en los mercados africanos emergentes.
El desempeño financiero de GBfoods en 2025 mostró mejoras notables en la rentabilidad operativa, con un incremento del 7,6% en el resultado de explotación que alcanzó los 207 millones de euros. Sin embargo, el grupo todavía mantiene un fondo de maniobra negativo de 95,3 millones, aunque éste mejora respecto a los 274,6 millones negativos del ejercicio anterior, un dato que indica un mejor manejo de la liquidez y el capital circulante.
La deuda financiera total del grupo ascendió a 506 millones de euros, de los cuales 270 millones corresponden a pasivos a corto plazo. Por otro lado, los fondos propios alcanzaron los 1.521 millones, reflejando una sólida base patrimonial que le permite afrontar inversiones y adquisiciones con mayor flexibilidad.
GBfoods opera 15 fábricas en nueve países y cuenta con una plantilla de más de 3.600 trabajadores. Entre sus marcas más reconocidas además de Gallina Blanca destacan Avecrem, Yatekomo, García Millán, Star, Gran d’Italia, Liebig y en África, Jumbo, consolidando una oferta diversificada de especialidades culinarias.
En paralelo a estos movimientos de negocio, el grupo ha experimentado cambios significativos en su alta dirección. Tras la jubilación de Ignasi Ricou, que fue CEO durante 13 años, la empresa ha nombrado a Miranda Visscher para liderar las operaciones europeas y a Vicenç Bosch para dirigir el área africana, evidenciando una estructura enfocada en la gestión diferenciada por regiones.
Este relevo ejecutivo llega en un momento clave para el grupo, marcado por la necesidad de adaptarse a los desafíos de un mercado cada vez más competitivo y a la dinámica de crecimiento en África, donde GBfoods ve un importante potencial para aumentar sus cuotas de mercado y diversificar su negocio.
El plan estratégico de GBfoods refleja un equilibrio entre la consolidación en Europa, donde enfrenta una mayor competencia y cambios en el consumo, y la expansión en economías emergentes, que ofrecen oportunidades de crecimiento significativas. Las recientes operaciones de compra y venta de filiales apuntan a una optimización de su portfolio, buscando mayor rentabilidad y eficiencia.
Para profundizar en las finanzas y movimientos de GBfoods, se pueden consultar los informes detallados en la propia web del grupo y en fuentes especializadas como Expansión que ha seguido de cerca esta evolución.
El escenario global de alimentación y gran consumo sigue transformándose rápidamente, con tendencias hacia productos más saludables, sostenibles y convenientes. Empresas como GBfoods deben ajustar su oferta y modelo operativo para mantener su competitividad y responder a las expectativas de consumidores jóvenes y diversos.
En resumen, GBfoods concluyó 2025 con cifras de crecimiento moderado pero sólido, aprovechando la venta de dos filiales europeas para focalizar su negocio y apostar por la expansión en África, apoyo estratégico clave para su próximo ciclo.
Esta evolución muestra cómo las empresas de alimentación tradicionales buscan adaptarse a nuevos modelos de negocio y mercados en cambio constante para sostener su valor y crecimiento a largo plazo.