Ford y Geely han concretado un acuerdo para que el fabricante chino Zhejiang Geely Holding Group utilice la planta de Ford en Almussafes (Valencia) para ensamblar coches eléctricos. Este anuncio, confirmado oficialmente durante un acto celebrado en la fábrica valenciana, contó con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y representantes de ambas compañías.
El pacto supone una alianza estratégica que busca revitalizar la histórica planta valenciana, que desde 2024 se ha centrado en la producción del SUV compacto Ford Kuga. La entrada de Geely permitirá diversificar la producción y aprovechar la capacidad instalada, favoreciendo la fabricación de nuevos modelos eléctricos destinados al mercado europeo.
Esta colaboración se enmarca dentro de una tendencia creciente en la industria automotriz de compartir recursos para afrontar el reto de la movilidad sostenible y los objetivos de descarbonización. Geely, propietario de marcas relevantes como Volvo, Polestar o Lotus, desembarca de esta forma en España con la intención de evitar aranceles y asegurar una producción local que cumpla con las normativas y demandas del mercado europeo.
En las negociaciones previas, Ford exploró opciones para compartir su planta con Geely, lo que ha llevado a un acuerdo que implicará la venta parcial de sus instalaciones en Almussafes al gigante chino. Este movimiento también busca fortalecer la competitividad de Ford en Europa al adaptar su producción a la creciente demanda de vehículos eléctricos.
La visita de Pedro Sánchez a la fábrica sirvió para subrayar la importancia de esta operación para la economía española y el empleo industrial. La ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant, destacó el papel del Gobierno en sostener la planta de Almussafes durante años complicados mediante mecanismos como los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) y el Mecanismo RED, que protegieron a los empleados y evitaron despidos masivos.
Actualmente, la planta valenciana emplea a más de 4,000 trabajadores que están amparados bajo el Mecanismo RED, vigente desde enero de 2025 y que garantiza hasta el 90% de sus salarios mientras se ajusta la producción. Este sistema ayuda a superar momentos de menor demanda o reorganización productiva, lo que es clave para afrontar la transición hacia la electrificación del parque automovilístico.
El acuerdo con Geely también llega en un momento crítico, puesto que Ford comienza a preparar la fabricación del nuevo modelo Bronco para 2028, un SUV compacto con tecnologías multienergía que promete reforzar la cartera de productos de la factoría. La dirección y los sindicatos se encuentran en negociaciones para definir las futuras condiciones laborales y salariales, anticipando los cambios de producción y volumen.
El sector automotriz europeo está experimentando una transformación acelerada hacia modelos eléctricos y sistemas híbridos, impulsada por regulaciones ambientales y demandas de consumidores. Según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), la cuota de vehículos eléctricos en España ha crecido notablemente en los últimos años y se espera que siga esta tendencia en la próxima década.
Para Geely, la alianza representa una puerta estratégica para ganar presencia y cumplir con las exigencias del mercado europeo sin afrontar los costes adicionales de aranceles que gravan las importaciones desde China. La fábrica de Almussafes es una de las instalaciones mejor posicionadas para esta transición, gracias a su capacidad y ubicación.
Además, esta cooperación puede potenciar sinergias en innovación y desarrollo tecnológico, dada la experiencia de Geely en vehículos eléctricos y conectados, y el legado industrial de Ford. La factoría valenciana se consolida así como un polo importante en la cadena de valor de la automoción en España y Europa.
El acuerdo supone un revulsivo para el sector industrial valenciano, que ha atravesado dificultades en los últimos años, y refuerza el compromiso de ambas compañías con la producción local y la sostenibilidad. El presidente Sánchez resaltó el impacto positivo en el empleo y la economía regional y nacional, así como el papel del Gobierno en facilitar entornos favorables para atraer inversiones.
Esta operación se suma a otros movimientos en la industria automotriz donde la colaboración entre fabricantes es clave para afrontar desafíos globales, desde la electrificación hasta la digitalización y la gestión de la cadena de suministro.
En definitiva, la alianza entre Ford y Geely para fabricar coches eléctricos en la planta de Almussafes abre una nueva etapa para la automoción en España, con un claro enfoque hacia la sostenibilidad, competitividad industrial y estabilidad laboral. Este acuerdo posiciona a Valencia como un centro estratégico para la movilidad del futuro en Europa.
Para más detalles sobre el sector automovilístico en España, puedes consultar los informes recientes de ANFAC y análisis de Bloomberg sobre las colaboraciones industriales en Europa.