Félix Solís Avantis, uno de los grandes actores del sector vinícola español, ha cerrado el ejercicio 2025 superando sus mejores cifras históricas. Con una facturación que aportó un crecimiento del 5% hasta los 420 millones de euros, la empresa amplió también su beneficio en un 5,6%, alcanzando los 28,9 millones, mientras que el ebitda subió un 4,4% hasta 47,5 millones.
La importancia de la exportación es notable para la compañía, que obtiene el 65% de sus ventas fuera de España, consolidando su posición global. Este avance ha sido clave para afrontar un año complejo en términos económicos internacionales. "Cuando comenzó el año no esperábamos superar los resultados de 2024, por lo que estamos muy satisfechos con este récord", señala Félix Solís Ramos, director general comercial y representante de la tercera generación de la familia al frente del grupo.
Uno de los motores esenciales para este crecimiento ha sido la innovación en su catálogo. El directivo destaca el éxito continuado de la línea Mucho Más, que lleva siete años en el mercado y sigue aportando resultados positivos. Además, la incorporación de nuevos vinos prémium asequibles, especialmente procedentes de zonas en auge como Galicia (con variedades Mencía, Godello y Rías Baixas), ha reforzado su oferta.
Expansión internacional y fortaleza financiera
La internacionalización no es una mera estrategia sino la columna vertebral del negocio, que ha logrado vender sus vinos en más de 135 países. En 2024, Félix Solís invirtió en la apertura de una bodega propia en Chile, Viña Casa Solís, destinada principalmente al mercado internacional. Según Ramos, este proyecto complementa la producción española y ayuda a diversificar la oferta global del grupo.
Además, cuenta con alianzas productivas en Nueva Zelanda y Sudáfrica, donde la venta supera ya los dos millones de litros, un indicador más de la sólida posición que mantienen globalmente. Este escenario internacional también ha tenido sus retos, como el impacto de los aranceles impuestos por Estados Unidos o los retrasos logísticos derivados de la crisis en Oriente Medio, pero el grupo ha sabido mitigarlos gracias a su fuerte red comercial y la existencia de filiales y socios estratégicos.
La salud financiera de Félix Solís es otro de los aspectos que llama la atención. Sin deuda a largo plazo y con una fuerte capacidad de inversión, la empresa mantiene una estructura robusta. Según Solís Ramos, esta estabilidad está detrás de su capacidad para innovar y adquirir activos sin depender de capital externo.
Planes de futuro: adquisiciones con criterios claros
Con la intención de seguir ampliando su presencia, Félix Solís reconoce estar explorando oportunidades de compra, especialmente en denominaciones de origen que crecen y en segmentos prémium consolidados. Por el momento, aunque hay opciones en el mercado, la empresa no ha encontrado ninguna adquisición que encaje perfectamente en su estrategia y perfil.
El enfoque se mantiene principalmente en España, aunque no se descartan movimientos en el extranjero. A diferencia de grandes competidores que sí buscan inversión externa, esta compañía familiar se mantiene firme en su modelo. Solís Ramos subraya la profesionalización del equipo directivo pese al perfil familiar y sostiene que la robustez financiera permite financiar el crecimiento con recursos propios.
Fundada en 1952, Félix Solís Avantis acumula décadas de experiencia con bodegas en zonas como Valdepeñas, La Mancha, La Rioja o Ribera del Duero. Su capacidad productiva supera los 300 millones de botellas al año, con una plantilla de más de 550 empleados a cierre de 2025.
La combinación de tradición familiar, apuesta por la innovación y expansión internacional colocan a Félix Solís en una posición privilegiada para afrontar los próximos años con la firme intención de crecer mediante adquisiciones estratégicas y mantener su liderazgo en el sector vinícola español e internacional.
Para más detalles, se puede consultar el análisis de Expansión y la información corporativa del grupo en su web oficial.