El Instituto de Crédito Oficial (ICO) pondrá en marcha a partir del 1 de septiembre las primeras líneas de financiación del fondo soberano España Crece, con un foco importante en la vivienda en alquiler asequible. Este vehículo público-privado busca responder a la crisis de acceso a la vivienda, movilizando hasta 23.000 millones de euros para promover el alquiler social.
España Crece, presentado meses atrás, pretende continuar la labor iniciada con los fondos Next Generation EU, que finalizan este año. Según el ICO, el objetivo global es movilizar más de 120.000 millones de euros en la próxima década, destinados a pymes, transición ecológica y, especialmente, vivienda.
El fondo destinará 2.275 millones de euros iniciales para apalancar más de 12.000 millones en crédito hacia el alquiler asequible. Este dinero se sumará a capital privado, alcanzando un impacto total estimado de 23.000 millones para construir y gestionar viviendas con renta máxima de aproximadamente nueve euros por metro cuadrado, lo que implicaría rentas mensuales cercanas a 630 euros por pisos de 70 metros cuadrados.
Para ello, el ICO lanzará dos líneas de crédito directas. La primera, llamada Préstamo Promotor, facilitará más de 6.000 millones para que constructores realicen proyectos de alquiler asequible en terrenos públicos cedidos por administraciones locales, autonómicas o estatales. Esta línea ofrecerá ventajas frente a la banca privada, como no exigir amortización durante los primeros siete años, pagando intereses solo tras acabar la obra.
Además, se incluirá un tramo no reembolsable que actúa como subvención directa para el promotor, que podría alcanzar hasta el 30% del valor nominal del préstamo. Esta ayuda dependerá del cumplimiento de los límites de precio y otras condiciones, incentivando construir vivienda realmente accesible en zonas estratégicas.
La segunda línea, denominada Préstamo Inversor, destinará otros 6.000 millones para empresas o particulares que quieran comprar inmuebles para alquiler asequible. Los inversores tendrán un período de siete años sin pagar capital, abonando únicamente intereses durante ese tiempo. Tras ese plazo, podrán vender las viviendas a otros inversores que también puedan acceder a esta financiación.
Esta línea prevé además la constitución de una reserva de fondos en el ICO destinada a cubrir gastos de mantenimiento y reparación, asegurando la conservación del parque residencial durante su vida útil.
El ICO prevé también un tercer producto mixto para promotores que deseen mantener la propiedad como arrendadores, con préstamos que podrían llegar a 35 años, facilitando estabilidad en la gestión del alquiler asequible.
Si bien se espera mayor demanda de estas líneas en las grandes ciudades, donde la presión sobre el alquiler es más intensa y los precios han alcanzado máximos históricos, también se prevé que ciudades medianas y pequeñas se beneficien, ayudando a equilibrar el acceso a la vivienda.
El fondo soberano España Crece contará con una aportación inicial de capital público de 10.891 millones de euros y un componente subvencional de 2.800 millones, ambos con fondos europeos Next Generation EU. Este volumen permitirá apalancar unos 60.000 millones en créditos y garantías, movilizando un total de 120.000 millones con aportaciones privadas. Todo ello se enfocará en prioridades estratégicas y sostenibles para el país, como la innovación tecnológica, la competitividad de las pymes y la urgente mejora del acceso a la vivienda.
Con este plan, el Gobierno trata de dar continuidad y ampliar la actual política económica, ofreciendo herramientas financieras que incentiven la inversión y construcción de viviendas en alquiler asequible, uno de los retos sociales y económicos más urgentes en España hoy en día. Esta iniciativa también busca corregir las dificultades que habían hecho inviables numerosos proyectos debido al desfase entre costes y rentabilidades en el mercado inmobiliario.
La transparencia y el control en el proceso, así como el seguimiento del impacto social, serán claves para que el fondo España Crece cumpla con sus objetivos de aumentar la oferta de alquiler asequible y estabilizar precios en un contexto de fuerte presión del mercado.