El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, alertó sobre la necesidad de reevaluar la fortaleza de la infraestructura financiera y la ciberseguridad, ante los recientes avances en inteligencia artificial (IA). Estas declaraciones las realizó durante el discurso de clausura del I LatAm Economic Forum celebrado en Roda de Berà (Tarragona), un evento que reúne a figuras clave de bancos centrales de América Latina y Europa.
Durante su intervención, Escrivá calificó la actual etapa como una "ola sin precedentes de cambio tecnológico" que impacta la economía global, subrayando que esta revolución digital trae consigo no solo innovaciones sino también nuevos riesgos que deben gestionarse con cautela. Puso especial énfasis en los sistemas de pagos, una de las áreas donde la tecnología está impulsando transformaciones significativas.
El gobernador aseguró que la innovación tecnológica puede coexistir con la preservación de las funciones esenciales de los bancos centrales, destacando que el dinero emitido por estas instituciones sigue siendo el ancla fundamental que sostiene el sistema de pagos. Además, resaltó que los bancos centrales y la tecnología son las dos fuerzas que actualmente están remodelando el mundo.
Escrivá también abordó la dimensión geoeconómica, afirmando que la fragmentación mundial y las tensiones entre países hacen que la confianza en las políticas monetarias sea más crucial que nunca. En este sentido, manifestó que los bancos centrales constituyen uno de los bienes públicos más valiosos en momentos de incertidumbre, al garantizar estabilidad y credibilidad en la economía.
En relación con la integración tecnológica, insistió en que aunque las tecnologías emergentes deben incorporarse al sistema financiero, deben apoyarse en el respaldo y garantía que ofrecen los bancos centrales. Sobre las criptomonedas estables o stablecoins, señaló que, por su naturaleza privada, no pueden ser el anclaje del sistema monetario, recalcando el papel insustituible que juegan los bancos centrales como soporte último de confianza.
El contexto global también fue parte del análisis. Escrivá destacó que la actual coyuntura marcada por conflictos como la guerra en Oriente Medio y las políticas comerciales proteccionistas de países como Estados Unidos están propagando un entorno geoeconómico más complejo. En este marco, afirmó que las medidas económicas y financieras se han convertido en herramientas para ejercer presión geopolítica, afectando de manera dinámica y a largo plazo los flujos comerciales y financieros entre naciones.
En cuanto a los aranceles, el gobernador del Banco de España opinó que su impacto directo comercial es menor en comparación con los efectos indirectos que se generan a través de canales financieros y tecnológicos, especialmente en áreas consideradas como puntos de estrangulamiento, como plataformas digitales y suministros críticos, cuya sustituibilidad es limitada.
El foro, que se celebró a puerta cerrada, contó con la participación de gobernadores de bancos centrales de países como Brasil, Colombia, Perú, Venezuela y Portugal, entre otros.
Escrivá también destacó la capacidad de resiliencia que ha demostrado América Latina frente a las crisis económicas. Señaló el fortalecimiento de los marcos de política monetaria, la credibilidad creciente de sus bancos centrales, la eficacia de los regímenes de tipos de cambio flexibles y el mejor desempeño de la política monetaria en la región en comparación con épocas anteriores.
Aun así, remarcó que esta resiliencia no debe generar complacencia, ya que la región enfrenta retos importantes. El futuro dependerá en buena medida de su avance tecnológico, la diversificación económica, y la atracción de inversiones de calidad y a largo plazo, factores que están estrechamente ligados a un entorno institucional sólido y predictible, así como a la capacidad para transformar recursos estratégicos en un crecimiento sostenible.
Para más información sobre la participación del Banco de España en eventos internacionales, se pueden consultar documentos oficiales en la página del Banco de España y reportes de la agencia Efe.
Este análisis muestra cómo la tecnología y los factores geoeconómicos están redefiniendo los retos de los bancos centrales, que deberán equilibrar innovación, estabilidad y confianza para asegurar sistemas financieros resistentes en un mundo cada vez más complejo.