El sector de infraestructuras global enfrenta una inversión estimada en 150 billones de dólares hasta 2050, según un informe de PwC, lo que abre un escenario expansivo para las empresas españolas que se han posicionado como actores esenciales en esta industria. Madrid acogió el evento "El nuevo mapa global de las infraestructuras estratégicas", promovido por EXPANSIÓN y Acciona, que abordó temas clave como la colaboración público-privada, la seguridad jurídica y la internacionalización.
Amparo López Senovilla, secretaria de Estado de Comercio, destacó en su intervención la importancia de las infraestructuras como base económica del siglo XXI. Remarcó que la trayectoria española en diseño, construcción y mantenimiento ha fomentado un ecosistema empresarial sólido y con fuerte presencia internacional. Según López Senovilla, España ha construido un modelo competitivo fundamentado en empleo de calidad, innovación y una extensa cadena de valor que involucra a multitud de empresas.
Además del reconocimiento mundial, las compañías españolas destacan por su diversificación. Poseen capacidades en áreas como movilidad sostenible, infraestructuras medioambientales, transición energética, gestión del agua e infraestructuras digitales, lo que les permite adaptarse a la demanda global.
El evento contó con un debate moderado por el periodista Carlos Morán, en el que participaron referentes de distintos sectores: Marcos Dorao (Acciona), Rosa Vidal (Broseta), Pablo Conde (ICEX) y Julián Núñez (SEOPAN). La conversación giró en torno a la situación actual de España en el contexto global de infraestructuras y la oportunidad de renovar el modelo concesional.
Marcos Dorao señaló que Australia, Brasil y Estados Unidos son mercados clave para Acciona, donde se aplican diferentes modelos de colaboración: concesiones en los ámbitos de energía y agua en EEUU y Brasil, y acuerdos colaborativos entre clientes y constructoras en Australia. En contraste, Rosa Vidal y Julián Núñez lamentaron que España haya ido abandonando el modelo concesional desde 2015.
Vidal defendió que, más allá de modificaciones normativas, es crucial mejorar el entendimiento entre empresas y administraciones para aprovechar la legislación vigente y adaptarla a las necesidades actuales, incluyendo aspectos como el equilibrio económico y la revisión de precios. Núñez, por su parte, reclamó una actualización legal que contemple todo el ciclo de vida de las infraestructuras, desde la construcción hasta su mantenimiento y operación.
El director general de Desarrollo de Negocio Internacional del ICEX, Pablo Conde, aseguró que las firmas españolas están en un momento óptimo internacionalmente, gracias a su experiencia en proyectos complejos y cooperación público-privada. Sin embargo, subrayó que aún hay margen para crecer, especialmente en zonas emergentes como el Sureste asiático o Ucrania, así como en proyectos con organismos multilaterales.
Respecto a la diferencia en la dimensión de contratos entre el mercado nacional e internacional, Núñez atribuyó esta disparidad a la falta de un modelo concesional robusto en España, que limita la ejecución de grandes proyectos. Aun así, recordó que la necesidad de inversión en España en la próxima década se estima en 400.000 millones de euros, y sin concesiones será difícil cumplir estos objetivos.
Desde el ámbito jurídico, Rosa Vidal enfatizó la importancia de contar con marcos contractuales colaborativos donde cliente y contratista actúen en igualdad, y consideró que ajustes en la legislación permitirían ampliar el uso de concesiones para infraestructuras con ciclo de vida prolongado.
Marcos Dorao mostró una visión optimista y mencionó que las empresas españolas han perdido el temor a asumir contratos grandes, siempre que sean proyectos con condiciones adecuadas.
Un aspecto destacado fue el crecimiento esperado en infraestructuras digitales, especialmente centros de datos, que se prevé representen el 40% de la inversión en infraestructura en cinco años, impulsados por la demanda creciente de inteligencia artificial. Esto implica retos adicionales para asegurar la energía necesaria y gestionar la rápida obsolescencia de estas instalaciones.
En el plano europeo, Pablo Conde descartó la necesidad de consolidar empresas del sector, dado que España y Francia ya cuentan con líderes destacados en construcción de infraestructuras. En sectores como Defensa y tecnologías duales, el ejecutivo del ICEX identificó múltiples oportunidades para empresas españolas, reforzadas por su presencia local en numerosos países.
Este análisis conjunto refleja cómo las empresas españolas del sector pueden seguir ampliando su impacto global si recuperan y modernizan un modelo concesional que integre colaboración público-privada, innovación y sostenibilidad, avanzando así en proyectos estratégicos que definan el futuro económico y tecnológico del país y del mundo.
Para más información, puede consultarse el informe de PwC sobre inversión en infraestructuras aquí y la web de SEOPAN aquí.