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Doce países crean fuerza naval para blindar Ormuz

Reino Unido y Francia liderarán una misión multinacional defensiva para garantizar el tráfico marítimo en el estrecho.

Por Carlos García·viernes, 17 de abril de 2026·4 min lectura
Ilustración: Doce países crean fuerza naval para blindar Ormuz · El Diario Joven

El estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente un quinto del petróleo mundial, volvió a estar en el centro de la agenda global este viernes. Una docena de países se comprometieron formalmente a aportar medios militares para garantizar la libre navegación en esa vía marítima, durante una cumbre convocada en París por el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer. La reunión coincidió con la noticia de que Irán había reabierto el estrecho tras semanas de bloqueo, aunque el objetivo de la cita iba mucho más allá de celebrar ese paso.

La misi ón, descrita por sus promotores como estrictamente "neutral y defensiva", busca que la reapertura no sea un hecho puntual ligado a la tregua de quince días pactada entre Teherán y Washington, que expira el próximo miércoles, sino un restablecimiento duradero de las condiciones de navegación previas al 28 de febrero, fecha en que comenzó el conflicto. Starmer fue explícito al respecto: el objetivo es proteger la libertad de paso, apoyar las operaciones de desminado y dar seguridad a los operadores comerciales que, según alertas del sector marítimo, se niegan a cruzar la zona hasta no tener garantías concretas de que es segura.

Una coalición europea con apoyos globales

Alemania y Italia confirmaron su participación en la misión. El canciller Friedrich Merz indicó que Berlín podría aportar efectivos dentro de un marco internacional una vez concluyan las hostilidades, y subrayó que la reducción de los precios de la energía es una prioridad directa para la economía europea. El gasto militar alemán ha escalado con fuerza en los últimos meses, siendo el país europeo que más ha aumentado su presupuesto de defensa en términos absolutos. Por su parte, la primera ministra italiana Giorgia Meloni mencionó el envío de aviones de patrulla marítima, aunque condicionó la participación formal de Roma a la aprobación de su Parlamento.

Canadá confirmó también su adhesión a la iniciativa. En total, unos 40 países participaron en la cumbre parisina, aunque la mayoría lo hicieron de forma telemática. Jefes de Estado y de Gobierno de Indonesia, Ucrania o Portugal se conectaron en remoto, mientras que potencias como China, India, Japón o Arabia Saudí enviaron representantes a nivel ministerial. España estuvo representada por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, si bien el Gobierno no aclaró qué posición defendió ni si Madrid se involucrará operativamente en la misión.

Estados Unidos, cuya marina también bloqueó temporalmente el paso de barcos por Ormuz durante el conflicto, no figura por el momento entre los países comprometidos. Merz expresó su deseo de que Washington se sume a la coalición, al tiempo que advirtió de que la crisis no debería convertirse en un "examen de resistencia transatlántica".

Qué está en juego en Ormuz

El estrecho de Ormuz es uno de los puntos de estrangulamiento energético más críticos del planeta. Según la Agencia Internacional de la Energía, por esa vía circula cerca del 20% del petróleo que se consume en el mundo, además de volúmenes significativos de gas natural licuado. Un bloqueo prolongado tiene consecuencias directas sobre los precios de los carburantes en Europa, los costes de transporte y, en última instancia, la inflación general.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que participó desde Bruselas, reclamó una reapertura "plena y permanente" y recordó que la misión Aspides, actualmente operativa en el mar Rojo, podría ampliarse con rapidez para cubrir también la zona del Golfo Pérsico. La UE fue contundente al exigir que Irán renuncie a cualquier intención de cobrar tasas de tránsito a los buques que crucen el estrecho, algo que Teherán ha llegado a plantear en los últimos meses.

Macron, que habló en nombre del "medio centenar" de países convocados, reclamó una reapertura "total, inmediata e incondicional" por todas las partes implicadas. El mandatario francés también anunció la creación de un grupo de trabajo específico para restablecer las condiciones de navegación anteriores al inicio del conflicto y garantizar el respeto de los derechos marítimos internacionales.

La próxima cita clave será la semana que viene en Londres, donde los países participantes celebrarán una reunión de planificación militar para concretar la estructura operativa de la misión. Será entonces cuando se conozcan con mayor detalle los países implicados, los medios que aportará cada uno y el calendario de despliegue. El sector del transporte marítimo, que lleva semanas desviando rutas y asumiendo sobrecostes millonarios, espera respuestas concretas antes de retomar la navegación por una de las aguas más estratégicas del mundo.

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Redactado por inteligencia artificial · Revisado por la redacción

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