Inetum ha cerrado el acuerdo para su expediente de regulación de empleo (ERE) en España con una reducción significativa de los despidos, que finalmente afectarán a 404 trabajadores, un 10% menos de lo inicialmente previsto. La consultora tecnológica alcanzó este acuerdo con los representantes sindicales el pasado lunes, estableciendo condiciones indemnizatorias mejoradas para los empleados afectados.
Con cerca de 8.500 empleados en España a través de varias sociedades, Inetum concentra en Inetum España S.A. a unos 6.500 trabajadores según datos del Registro Mercantil. El ERE, que se ejecutará hasta el 30 de septiembre, únicamente concierne a esta última sociedad, buscando ajustar su plantilla sin afectar a otras entidades del grupo.
El acuerdo detalla indemnizaciones escalonadas según la antigüedad, con 45 días de salario por año trabajado para contratos anteriores al 12 de febrero de 2012, y 33 días para los posteriores. Además, establece una indemnización mínima garantizada de 10.000 euros por persona, equivalente a las condiciones de un despido improcedente, lo que representa una mejora respecto a las propuestas iniciales y una garantía significativa para los empleados.
Una novedad clave del acuerdo es la modalidad de voluntariedad incentivada para la adscripción al ERE. Los empleados interesados pueden acogerse desde el 2 hasta el 5 de junio, recibiendo una prima adicional bruta de 10.000 euros. Esta fórmula busca reducir el impacto social y facilitar la salida de quienes opten voluntariamente, minimizando el conflicto laboral.
El ERE contiene también protecciones expresas para colectivos vulnerables, excluyendo de la regulación a personas mayores de 50 años, trabajadores con discapacidades igual o superior al 33%, familias monoparentales, empleados con reducción de jornada por cuidado de menores, así como víctimas de violencia de género y terrorismo. Estas medidas responden a las exigencias sindicales y marcan un compromiso social en la gestión del ajuste.
Contexto y antecedentes del ERE
Inetum, tras la integración de varias compañías tecnológicas en Europa, afronta retos en un mercado competitivo con presión en costes y transformación digital acelerada. La necesitada reestructuración forma parte de una estrategia para adaptar su estructura en España a las condiciones del sector y mejorar la eficiencia operativa.
El anuncio inicial del ERE causó preocupación, ya que se planteaban 450 despidos aproximadamente, lo que había generado tensión en el sector tecnológico y críticas desde trabajadores y sindicatos. La negociación intensa con fetico, el sindicato más representativo, permitió rebajar ese número y establecer condiciones mejoradas en compensaciones y exclusiones.
La consultora ha venido creciendo en ingresos en los últimos trimestres, aunque con márgenes comprimidos debido al aumento generalizado de costes y la elevada competencia. Ajustar plantilla en ciertas áreas es una medida habitual para preservar la rentabilidad, si bien el impacto humano es sustancial y requiere diálogo y soluciones equilibradas.
Impacto y perspectivas sectoriales
La reducción del 10% en los afectados y las concesiones en indemnizaciones reflejan un esfuerzo de Inetum por mitigar consecuencias sociales y preservar el clima laboral en plena transformación tecnológica. La empresa se anticipa a posibles movimientos sindicales más duros y quiere mantener su reputación como empleador responsable en el sector TIC.
En España, el sector tecnológico atraviesa una etapa de ajustes después de la expansión sin precedentes durante la digitalización acelerada por la pandemia. Muchas consultoras y proveedores han iniciado procesos de ajuste para optimizar sus estructuras ante un entorno más maduro y competitivo.
Este caso de Inetum añade una referencia clara en la gestión del talento y redespliegue de empleados en un mercado laboral muy cambiante. La fijación de indemnizaciones garantizadas y la atención a la voluntariedad marcan una trayectoria que otras empresas del sector deben observar.
Para los trabajadores, las condiciones pactadas suponen un respaldo frente a las dificultades derivadas del ERE, aunque la incertidumbre y el impacto personal siguen siendo grandes. El diálogo social y la negociación han sido clave para lograr este acuerdo más favorable que las condiciones legales mínimas.
Inetum continuará adaptando su modelo de negocio en España, afectado por la evolución tecnológica y económica global. El cierre de este ERE abre paso a etapas de estabilización y posible crecimiento, una vez superados estos ajustes. La experiencia subraya la importancia de una gestión responsable del capital humano en entornos empresariales volátiles.
Para más información, se puede consultar la página oficial de Inetum España y las últimas actualizaciones de Fetico, principal sindicato implicado en la negociación.
Este proceso se enmarca en un contexto de desafíos para la industria tecnológica española, que debe equilibrar innovación, competencia global y sostenibilidad del empleo en un entorno cada vez más exigente y dinámico.