Digi España, filial de la operadora de telecomunicaciones rumana Digi Communications, avanza hacia su salida a Bolsa con una valoración estimada en 1.660 millones de euros. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) tiene previsto aprobar el folleto de la operación, que incluye la colocación de hasta el 25% del capital social de la empresa.
La operación combinará una oferta pública de suscripción (OPS) por 150 millones de euros en acciones nuevas, destinada a financiar la expansión de la red de fibra y móvil, con una oferta pública de venta (OPV) de acciones existentes por hasta 350 millones. De esta forma, la emisión total podría alcanzar los 500 millones de euros, según fuentes del mercado.
El respaldo financiero más destacado proviene de la familia Domínguez de la Maza, propietaria de la firma textil Mayoral, que se ha comprometido a invertir 100 millones de euros. Esta inyección de capital se añade a un valor total de fondos propios preoperación estimado en 1.700 millones, cercano a la valoración preliminar anunciada por Digi.
La compañía, que lidera las altas netas en móviles y banda ancha fija desde finales de 2021, espera confirmar el precio definitivo de la acción el 15 de julio, para comenzar con la negociación en Bolsa un día después. La fecha de liquidación de la operación sería el 17 de julio, siempre que no se produzcan cambios en el calendario.
En cuanto al destino de los fondos captados, aproximadamente 136 millones de euros netos (tras descontar costes y un plan de incentivos para empleados y directivos) se destinarán a acelerar el desarrollo de infraestructuras propias de fibra hasta el hogar y redes móviles. Digi no planea repartir dividendo en sus primeros años bursátiles, focalizando su estrategia en crecimiento e inversión.
El grupo Digi Communications N.V., cotizado en la Bolsa de Bucarest, conservará el control accionarial con al menos un 75% tras la oferta. El proceso está coordinado por importantes bancos internacionales: Barclays, Santander y UBS como coordinadores globales; Rothschild como asesor financiero; y BNP Paribas, Citi, BBVA, CaixaBank e ING participando en la colocación de acciones.
La oferta está dirigida exclusivamente a inversores institucionales y cualificados que comprometan un mínimo de 100.000 euros, sin participación minorista. Los principales accionistas y directivos se han comprometido a no vender sus participaciones durante un periodo determinado, asegurando estabilidad en el capital.
Hasta marzo de 2026, Digi España cuenta con una base de 11,4 millones de clientes distribuidos en 7,6 millones de usuarios móviles, 2,8 millones de banda ancha fija, 900.000 líneas de telefonía fija y 200.000 suscriptores de televisión de pago. Su cuota de mercado alcanza el 14% en banda ancha fija y el 13% en móvil.
El crecimiento ha sido notable, con una facturación de 929 millones de euros en 2025 y un ebitda ajustado cercano a los 175 millones, manteniendo una tasa de crecimiento anual próxima al 20%. Para 2026, las previsiones sitúan los ingresos entre 1.040 y 1.085 millones y un margen de ebitda ajustado alrededor del 20%, con una inversión prevista (capex) de unos 400 millones para sostener la expansión.
Este salto al parqué refleja el interés de Digi por consolidarse como un actor relevante en el mercado español de telecomunicaciones, aprovechando el dinamismo del sector y la fuerte demanda de servicios de fibra óptica y móvil propios. La operación será una prueba relevante en un contexto de volatilidad global, marcada por la tensión en Oriente Próximo y fluctuaciones en los mercados financieros.
La estrategia de Digi España se basa en continuar incrementando su cuota de mercado a través de un despliegue constante de infraestructuras y un modelo competitivo que ha captado una base creciente de usuarios en poco tiempo, consolidándose como una alternativa fuerte frente a los operadores tradicionales.