La Dirección General de Tráfico (DGT) ha implementado cinco nuevos radares de velocidad en vías españolas coincidiendo con la segunda fase de la Operación especial de tráfico de verano, que cubre todo el mes de agosto y prevé 54,5 millones de desplazamientos de largo recorrido.
Estos dispositivos incluyen un radar fijo y cuatro radares de tramo; frente a la vigilancia puntual de un radar convencional, los radares de tramo controlan la velocidad media entre dos puntos de la carretera, siendo bidireccionales para cubrir ambos sentidos.
El radar fijo se sitúa en la carretera CL-101 en la provincia de Soria, cerca de la localidad de Ólvega, en el punto kilométrico 7,02 en sentido decreciente. Esta vía conecta municipios como Ágreda y Barahona, próxima al límite provincial con Guadalajara, y será vigilada durante el período que espera 5,6 millones de desplazamientos.
En Segovia, los dos radares de tramo cubren un tramo entre los kilómetros 158,7 y 161,3 de la carretera N-110, a su paso por Gallegos y Navafría, localidades cercanas a Pedraza y al límite con Madrid. En Albacete, otros dos radares tramo vigilan entre los kilómetros 202,5 y 208,15 de la carretera CM-412, que une Villanueva de la Fuente, Hellín y Almansa, atravesando zonas próximas a Ciudad Real.
Todos los radares están señalizados y su localización aparece publicada en la web oficial de la DGT, además de ser facilitada a proveedores de sistemas de navegación para que se integren en los GPS y apps de tráfico.
Durante el primer mes de operación, correspondiente a agosto, los conductores que superen los límites de velocidad serán notificados para alertarles de la infracción sin que se impongan multas. Pasado este periodo de gracia, cualquier exceso detectado será sancionado con multas económicas y la pérdida de puntos en el carnet de conducir.
Las infracciones pueden implicar multas que van desde 100 hasta 600 euros, y hasta seis puntos menos en el permiso de conducir. Además, el Código Penal contempla penas más severas, incluyendo cárcel y privación del derecho a conducir, para quienes superen en exceso los límites establecidos: en 60 km/h en zonas urbanas y 80 km/h en interurbanas.
En 2024, la DGT ha registrado que la velocidad inadecuada fue un factor determinante en 307 accidentes mortales, representando el 22% del total de siniestros con víctimas, consolidándola como el tercer factor más común en accidentes de tráfico.
Este despliegue coincide con una campaña especial de vigilancia y control de velocidad que se desarrolla a nivel europeo, bajo la red RoadPol, y se extiende en España hasta el 9 de agosto, con participación activa de la Guardia Civil y cuerpos autonómicos y locales.
La DGT insiste en la importancia de respetar los límites de velocidad para mejorar la seguridad vial, ofreciendo durante agosto un periodo de aviso para habituar a los conductores a estos nuevos dispositivos en puntos estratégicos del mapa nacional.
La acción forma parte de las medidas para gestionar mejor el volumen récord de desplazamientos en época estival y reducir la siniestralidad, un objetivo en el que la velocidad es un factor clave según datos oficiales y análisis de riesgos de tráfico.
Para más detalles y localizaciones concretas de estos radares, es posible consultar la página oficial de la DGT: DGT radares y limitaciones y seguir las recomendaciones de conducción segura para estas fechas.