El Banco de España ha estimado que la exposición al crédito privado destinado a empresas residenciadas en España llegará al 1,96% del producto interior bruto (PIB) en 2025, lo que se traduce en aproximadamente 33.100 millones de euros. Esta cifra supone un crecimiento notable, ya que en 2021 era solo el 0,36% del PIB, lo que equivale a 4.400 millones.
Este incremento refleja un aumento significativo en la originación de crédito privado en comparación con la zona euro, donde el porcentaje pasó del 0,64% al 1,11% en el mismo período, según el reciente Informe de Estabilidad Financiera de primavera elaborado por la institución.
El Banco de España define el crédito privado en términos amplios, incluyendo cualquier préstamo a entidades no financieras donde intervenga al menos un prestamista privado no bancario. Bajo esta definición estricta, que solo incluye financiación proveniente exclusivamente de prestamistas no bancarios, la exposición de España se sitúa en el 0,75% del PIB en 2025, frente al 0,23% de 2021.
Esta diferencia indica que las entidades bancarias mantienen una participación relevante en las operaciones de crédito privado. No obstante, su grado de interconexión con el sector privado es todavía limitado. En concreto, la inversión de los bancos españoles vinculada a este segmento es reducida, representando alrededor del 0,2% de su cartera de crédito y un 0,1% del total de activos consolidados entre los mayores grupos bancarios.
Dentro del crédito privado, la financiación para empresas —por ejemplo, mediante préstamos sindicados respaldados por fondos de crédito privado— representa cerca de la mitad del volumen. Algo más de una cuarta parte se asigna a inversores en estos fondos, mientras que la financiación directa a los propios fondos para invertir en sus carteras tiene un peso marginal.
Destaca que cerca del 80% del crédito privado está originado por fondos radicados fuera de España, principalmente en Estados Unidos, mientras que los prestamistas de la zona euro controlan el 20% restante. Esta fuerte presencia extranjera introduce un posible impacto de factores internacionales en las condiciones de financiación, aunque también contribuye a diversificar las fuentes de financiación empresariales, reduciendo la dependencia del sistema financiero nacional.
Además, los cinco principales prestamistas concentran el 54% del crédito privado y financian al 27% de los prestatarios en 2025, mostrando una concentración notable en el mercado.
Un aspecto relevante que subraya el Banco de España es que el perfil de riesgo promedio de las compañías que optan por el crédito privado no es más elevado que el de aquellas que utilizan exclusivamente crédito bancario. De hecho, el crédito privado se utiliza principalmente por empresas en fases más tempranas de su desarrollo y con mayor potencial de crecimiento, por lo que actúa como un complemento del crédito tradicional, aliviando posibles restricciones en la financiación bancaria.
Este análisis del organismo supervisor muestra cómo el crédito privado ha ganado protagonismo en el sistema financiero español en los últimos años, revelando una tendencia hacia la diversificación de las fuentes de financiación para las empresas. La colaboración entre bancos y fondos privados empieza a ser un fenómeno que podría transformar el panorama crediticio en los próximos años.
Para más detalles sobre la evolución del crédito privado en la zona euro, puede consultarse el Informe del Banco Central Europeo, mientras que el documento del Banco de España está disponible en su web oficial.