En el Mundial de fútbol más tecnológico hasta la fecha, la inteligencia artificial y la innovación digital están cambiando la forma en que se juega, arbitra y disfruta el torneo. Desde el uso del balón oficial con sensores hasta la creación de gemelos digitales de los estadios, la FIFA ha apostado por darle a cada responsabilidad un alto componente tecnológico.
Un ejemplo destacado ocurrió en el partido de dieciseisavos entre Croacia y Portugal, cuando un gol croata fue anulado por fuera de juego gracias a la precisión del balón Adidas Trionda. Este esférico incorpora un sensor interno capaz de detectar microvibraciones imperceptibles al ojo humano, lo que permitió confirmar un roce en fuera de juego antes de la jugada, decidiendo el avance del equipo portugués. Este tipo de intervención marca un precedente sobre cómo la tecnología contribuye a la toma de decisiones en tiempo real.
Otro gran salto tecnológico es el asistente de inteligencia artificial llamado AI Pro, desarrollado por Lenovo y puesto a disposición de los 48 equipos. Esta herramienta no es un simple recopilador de datos; rastrea millones de métricas y compila informes visuales en 3D para ayudar a los equipos a analizar el juego antes y después de los partidos, sin interferir durante el desarrollo en vivo. Así, la igualdad tecnológica entre las selecciones está garantizada.
IA en el arbitraje y los avatares en 3D
La inteligencia artificial también se ha convertido en un apoyo fundamental para el VAR. Por ejemplo, en el choque Argentina-Egipto, un gol egipcio fue anulado después de que el sistema detectara una falta al inicio de la jugada. El VAR ofrece una reconstrucción gráfica tridimensional de las jugadas con los avatares escaneados de cada jugador, lo que permite a árbitros y aficionados entender la decisión con detalles que antes eran difícilmente comprobables por imágenes borrosas o estáticas.
Además, los árbitros disponen del sistema Referee View, que usa cámaras corporales mejoradas con estabilizadores con IA para ofrecer una perspectiva más clara desde el campo. Esta innovación reduce considerablemente las vibraciones que antes provocaban incomodidad en la audiencia y aporta un punto de vista exclusivo para las retransmisiones.
Estadios inteligentes y datos en tiempo real
Cada uno de los 16 estadios que albergan partidos ha sido replicado virtualmente mediante gemelos digitales, lo que permite simular el flujo de público y optimizar accesos, seguridad y servicios. Esta gestión asistida con IA facilita la movilidad de los aficionados, ayudándoles a localizar sus asientos y a aprovechar mejor las instalaciones.
Para manejar la enorme cantidad de datos, la infraestructura tecnológica se apoya en microcentros locales y redes 5G desplegadas por Verizon, que garantizan la transmisión casi instantánea de información, como repeticiones para VAR en menos de cinco segundos. Las antenas estratégicamente ubicadas permiten sostener decenas de miles de conexiones concurrentes sin pérdida de calidad.
El balón conectado es clave en esta maquinaria. El Adidas Trionda envía datos 500 veces por segundo sobre sus movimientos al sistema arbitral, que combina esta información con los modelos tridimensionales de jugadores para decisiones precisas en jugadas tan controversiales como el fuera de juego.
El centro directo de control tecnológico
Desde Miami, la FIFA opera un centro de control que supervisa la ciberseguridad, las operaciones en los campos y las retransmisiones en vivo. Este centro detecta cientos de millones de intentos de ciberataques diariamente y maneja hasta 150 millones de puntos de datos generados por cada partido. Gracias a la sala Intelligent Command Center de Lenovo, estas cifras se transforman en alertas y análisis en tiempo real, lo que asegura la fluidez y la seguridad del evento.
La incorporación de estas tecnologías marca un antes y un después en el fútbol mundial. Sin embargo, no están exentas de críticas. El seleccionador croata Zlatko Dali lamentó que el uso intenso de tecnología "arruinara las emociones" del fútbol, evidenciando el debate entre la precisión técnica y la esencia del juego.
En suma, este Mundial es ya considerado el torneo más avanzado tecnológicamente, con innovaciones que podrían marcar el camino para futuras competiciones y cambiar para siempre la experiencia del fútbol en todos sus niveles.