La empresa tecnológica estadounidense Cisco Systems ha anunciado un recorte de casi 4.000 empleos, cantidad que representa menos del 5% de su plantilla mundial. Este ajuste se enmarca en una estrategia para rebajar costes y redirigir recursos hacia sus áreas de mayor crecimiento, principalmente la infraestructura para inteligencia artificial (IA), así como en ciberseguridad y tecnología óptica.
Durante el tercer trimestre fiscal, cerrado el 25 de abril, Cisco reportó un beneficio neto de 3.373 millones de dólares (unos 2.878 millones de euros), lo que supone un aumento del 35,4% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Los ingresos también alcanzaron niveles históricos, con 15.841 millones de dólares, un 12% más que en el trimestre anterior.
Para afrontar esta reestructuración, Cisco anticipa cargos por hasta 1.000 millones de dólares en próximos trimestres. El consejero delegado, Chuck Robbins, defendió la decisión asegurando que las compañías que liderarán la era de la IA serán aquellas que sepan enfocar y ajustar sus inversiones hacia sectores con alta demanda y potencial de crecimiento a largo plazo. Según Robbins, Cisco aspira a estar entre estas empresas ganadoras.
Uno de los motores clave en el impulso actual de Cisco es su crecimiento en pedidos para centros de datos y tecnología de IA. En el último trimestre, la empresa triplicó esta cifra, pasando de 600 millones a 1.900 millones de dólares. A lo largo del año fiscal, los pedidos en este segmento superan ya los 5.000 millones de dólares, cifra que inicialmente se había planteado alcanzar al cierre del ejercicio.
Esta evolución ha llevado a Cisco a elevar sus previsiones para el año fiscal en curso, que termina en julio. Ahora espera ingresar entre 62.800 y 63.000 millones de dólares, por encima del rango anterior de 61.200 a 61.700 millones. Además, anticipa un beneficio por acción anual entre 3,16 y 3,21 dólares, frente al máximo previo de 3,08 dólares.
La reacción del mercado ante estos resultados y la reestructuración fue muy positiva. En Wall Street, las acciones de Cisco subieron un 13,4% en la jornada del miércoles, tras presentar los datos. En los últimos doce meses, la compañía ha revalorizado su capitalización alrededor del 90%, situándola cerca de los 460.000 millones de dólares.
Este movimiento estratégico se enmarca en el contexto más amplio de una creciente competencia en infraestructura tecnológica para la inteligencia artificial, un sector donde Cisco busca consolidarse y captar una mayor cuota. El ajuste de plantilla permite a la empresa concentrar sus esfuerzos y capital en estas áreas emergentes, apostando por su capacidad de innovación para mantener su liderazgo industrial.
Cisco combina esta apuesta con una sólida salud financiera que le brinda capacidad para afrontar las inversiones necesarias y superar escenarios de incertidumbre en el mercado tecnológico global. La compañía refuerza así su compromiso con los segmentos considerados críticos para su desarrollo futuro, especialmente en un entorno donde la demanda de soluciones en IA y ciberseguridad continúa ganando peso.
Estos pasos se enmarcan también en la tendencia general del sector tecnológico de optimizar estructuras y centrarse en las tecnologías con mayor potencial de crecimiento, ante un contexto económico que exige mayor eficiencia y flexibilidad empresarial.
Para más información sobre los resultados financieros de Cisco puede consultarse el informe oficial y análisis del mercado en Wall Street Journal.