Santander y los principales sindicatos negocian un plan de salidas que, aunque sin un número cerrado de afectados, podría alcanzar entre 2.000 y 3.000 empleados en España.
En la reunión más reciente, Comisiones Obreras (CCOO) solicitó que las prejubilaciones se extiendan a trabajadores desde los 50 años y que las condiciones económicas superen las pactadas durante el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) firmado en diciembre de 2020. El sindicato justifica esta petición señalando que la situación financiera del banco ha mejorado considerablemente, con beneficios récord en el grupo y resultados positivos en su filial española, lo que no ocurría en el contexto de la crisis anterior.
CCOO propone para empleados entre 55 y 57 años prestaciones equivalentes al 84% del salario bruto anual, acompañadas de primas por antigüedad desde los 60 años que podrían llegar hasta 30.000 euros. Este porcentaje representa un aumento importante frente al 74% del salario pensionable que se aplicó en el ERE de 2020. Para los mayores de 58 años, se reclama una compensación del 86% del salario bruto anual más primas, frente al 76% convenido hace más de cinco años.
En cuanto al tramo de edad entre 50 y 54 años, el sindicato pide que la prestación alcance el 76% del salario bruto anual. Además, insiste en la voluntariedad para acogerse a estas prejubilaciones, una cláusula de relevo generacional y que el proceso de adhesión permanezca abierto durante dos años con posibilidad de renovación.
Otro de los puntos clave que plantea CCOO se refiere al convenio especial con la Seguridad Social, cuyo coste corre a cargo del banco. Este convenio busca preservar la base de cotización para las prejubilaciones y evitar penalizaciones en las pensiones futuras. Actualmente, dicho convenio cubre hasta los 63 años y seis meses, con revalorizaciones limitadas al 3% anual.
El sindicato propone que Santander asuma el convenio especial hasta la primera edad legal de jubilación o, como máximo, hasta los 65 años, derogando las limitaciones en las revalorizaciones y actualizándolas anualmente conforme al IPC, para proteger así el poder adquisitivo de los futuros pensionistas.
En cuanto a la composición de la plantilla, casi un 25% de los empleados de Santander en España tiene 50 años o más, de los cuales un 15,2% está en el tramo de 50 a 55 años y un 9,2% supera los 55. Santander cuenta con algo más de 20.000 trabajadores en España, distribuidos entre la red comercial y los servicios centrales, localizados en la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte y la sede en Luca de Tena, Madrid.
Ambas partes han fijado una próxima reunión para el 9 de julio, con el objetivo de cerrar un acuerdo en torno al 15 de julio. La intención es que el plan de prejubilaciones pueda aplicarse a partir de septiembre, dando así respuesta a las demandas laborales en un contexto de grandes beneficios para el grupo bancario.
Este proceso se enmarca en la estrategia de Santander para adaptar su plantilla y estructura de costes ante los cambios del sector financiero, aunque el sindicato reclama que se protejan los derechos de los trabajadores con más trayectoria y edad dentro de la entidad.
Para más detalles sobre las negociaciones, se puede consultar la información actualizada en el sitio oficial de Banco Santander y las comunicaciones sindicales recientes de CCOO.
Las propuestas de CCOO reflejan un enfoque hacia la mejora sustancial de las condiciones de salida de los empleados, en consonancia con la recuperación económica del banco y su capacidad para ofrecer mejores acuerdos que en la etapa sanitaria y económica previa.