Las bolsas europeas muestran avances modestos en una jornada marcada por la espera del informe de empleo en Estados Unidos. El Ibex 35 superó la barrera de los 19.500 puntos, acercándose a sus máximos de cierre tras un día de movimientos cautelosos entre los inversores.
Este jueves llama la atención el informe de empleo en EE.UU., que se adelantó ante el cierre de Wall Street el próximo viernes por la festividad del 4 de julio. Los analistas prevén que la creación de empleo continúe a ritmo moderado en junio y que la tasa de desempleo permanezca estable en el 4,3%. Esta fortaleza del mercado laboral estadounidense es clave para la Reserva Federal (Fed), que se muestra cautelosa ante subidas de tipos adicionales, según las recientes declaraciones en Sintra.
Las intervenciones de los banqueros centrales el miércoles, especialmente del presidente de la Fed y del Banco Central Europeo (BCE), aportaron incertidumbre sobre el rumbo de la política monetaria. La Fed evitó comprometerse con nuevas alzas de tipos, mientras que el BCE dejó entrever un alejamiento de incrementos futuros. Estos mensajes mantienen a los inversores pendientes de los datos macroeconómicos para orientar sus decisiones.
En el ámbito sectorial, destacaron las subidas de ArcelorMittal y Telefónica, esta última tratando de romper una racha negativa que la había llevado a caer en 12 de las últimas 13 sesiones. El sector bancario también impulsó las ganancias del índice, con Bankinter y Sabadell a la cabeza tras la mejora del precio objetivo para todo el sector por parte de Morgan Stanley.
Del lado contrario, Acciona y su filial Acciona Energía cerraron entre los peor situados, al igual que ACS, que pese a ser el mejor valor del Ibex en 2023 hoy se mantuvo a la cola de las pérdidas. El índice, por tanto, muestra un mercado con movimientos selectivos en espera de pistas más claras sobre la economía global.
La geopolítica y los precios de las materias primas también juegan un papel relevante en la jornada. El barril de Brent cayó alrededor de un 1%, situándose en 70 dólares y tocando mínimos no vistos desde febrero, cuando comenzaron las tensiones entre EE.UU. e Irán. Este descenso obedece a las expectativas de avances en las negociaciones diplomáticas entre Washington y Teherán, que podrían aliviar las preocupaciones sobre la oferta energética.
En los mercados de renta fija, los rendimientos de la deuda soberana subieron levemente después de los discursos en Sintra. El bono alemán a diez años escala hasta el 2,90%, mientras que el bono español alcanza un interés del 3,35%. En Estados Unidos, la rentabilidad del bono a diez años se acerca al 4,50%, un nivel que sigue captando la atención por su impacto en los costes financieros globales.
Las divisas reflejan estabilidad relativa, con el euro rondando los 1,14 dólares y la libra superando los 1,33 dólares. En el mercado de metales preciosos, el oro volvió a perder los 4.100 dólares por onza que había recuperado el día anterior, mientras que el bitcoin se mantiene por encima de los 60.000 dólares, alejándose de los mínimos que alcanzó a comienzos del año.
Este escenario de espera y señales mixtas invita a la prudencia en los mercados financieros europeos, con el Ibex abriendo camino hacia posibles nuevos máximos mientras los inversores buscan confirmaciones en los datos de empleo de Estados Unidos y la dirección que pueda tomar la política monetaria de los principales bancos centrales.
Para entender mejor el impacto de estos datos, es útil consultar las últimas cifras oficiales del Departamento de Trabajo de EE.UU. y analizar las reacciones inmediatas del mercado en portales especializados como Bloomberg.
En definitiva, el Ibex y las bolsas europeas encaran una fase de incertidumbre controlada en la que los fundamentales económicos y las declaraciones de los líderes financieros serán decisivos para marcar la tendencia en las próximas semanas.