Tomás Muniesa, presidente de CaixaBank, ha informado este miércoles de una leve reducción en la demanda de crédito por parte de las empresas durante las últimas semanas. En un desayuno organizado por el Club Cámara de Madrid, Muniesa atribuyó esta tendencia a la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Medio, concretamente la guerra en Irán, que está ralentizando las decisiones financieras de los clientes.
Entre enero y marzo, CaixaBank mantuvo un crecimiento en su cartera de crédito del 8 % para empresas respecto al mismo periodo del año anterior, junto a un aumento del 12 % en crédito al consumo y un 7 % en hipotecas. Sin embargo, el banquero anticipa que esta caída inicial en la demanda podría ser una señal de cansancio en el dinamismo que venían mostrando.
Por su parte, Gonzalo Gortázar, director general de CaixaBank, expresó en la presentación de resultados que esta ralentización todavía no afecta a las cifras globales, sino solo a ciertos segmentos puntuales de clientes. A pesar de ello, la entidad mantiene sus objetivos para el plan estratégico 2025-2027: crecer un 6 % tanto en crédito como en recursos de clientes y alcanzar un RoTE medio del 18 % en el trienio.
Muniesa apuntó que el impacto del conflicto en Oriente Medio será reducido para la economía española, que sigue mostrando un crecimiento superior a la media europea. En cuanto a la inflación, anticipa que podría situarse alrededor del 4 % pero con tendencia a estabilizarse más adelante. Sobre el precio del petróleo, estima que permanecerá por encima de los 90 dólares durante dos o tres años.
Entre los principales desafíos a corto y medio plazo, el presidente mencionó la situación geopolítica, la revolución tecnológica, el envejecimiento demográfico y el cambio climático. Destacó la mejora en la salud financiera de hogares y empresas españolas, que han reducido notablemente su nivel de endeudamiento desde la crisis financiera anterior, situándose en tasas más sostenibles: 40 % del PIB para hogares y 60 % para empresas.
Muniesa también opinó que el mundo atraviesa un nuevo desorden global con una paradoja histórica donde la potencia dominante busca cambiar el statu quo, mientras la potencia emergente, China, trata de mantenerlo. A su juicio, los mercados tienden a reaccionar de forma excesiva ante las crisis geopolíticas o económicas, pero confía en que el sentido común prevalezca y la situación se estabilice.
Este análisis de CaixaBank sucede en un contexto de alta volatilidad internacional, donde las tensiones en Oriente Medio y las fluctuaciones energéticas afectan la confianza empresarial. Según los datos del Banco de España, el crédito a empresas ha sido clave para sostener la recuperación económica, pero factores externos podrían limitar ese ritmo.
En resumen, aunque los grandes indicadores todavía muestran crecimiento, la cautela empieza a aparecer en la demanda de financiación por parte de las empresas, lo que podría anticipar un periodo de ajustes en la actividad crediticia. La gestión de estos riesgos será vital para mantener la estabilidad financiera y el crecimiento en los próximos años.
Para más detalles sobre la evolución del crédito y el impacto económico de la guerra en Irán, puede consultarse el informe presentado por CaixaBank en su web oficial.
Con esta perspectiva realista acerca del entorno económico, CaixaBank se prepara para afrontar un ciclo de incertidumbre prolongada, marcando como prioridades la sostenibilidad financiera y la adaptación a los retos globales emergentes.