El Gobierno español ha anunciado que a partir del 1 de junio quedarán suspendidas las rebajas fiscales aplicadas a la electricidad y el gas. Esta decisión llega tras la publicación del Índice de Precios de Consumo (IPC) de abril, que se moderó al 3,2%, dos décimas menos que en marzo, activando parcialmente la cláusula contenida en el Real Decreto-ley aprobado para hacer frente al impacto económico de la guerra en Irán. Este mecanismo condicionaba la vigencia de las reducciones fiscales al mantenimiento de una inflación energética superior al 15% interanual.
El plan de respuesta del Gobierno, el más ambicioso de toda la Unión Europea en materia de ayudas por este conflicto geopolítico, incluía un paquete de medidas fiscales y asistenciales por un total de 5.000 millones de euros inicialmente previstos para tres meses. Entre estas figuras fiscales destacaban la reducción del IVA de la electricidad y el gas del 21% al 10%, así como la bajada del Impuesto Especial sobre la Electricidad del 5,11% al 0,5%. Sin embargo, la disminución significativa de los precios de la energía ha obligado a revertir estas rebajas.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en abril el precio del gas descendió un 9,6% interanual, mientras que el coste de la electricidad bajó un 4,3%. Esta caída se debe en buena parte al efecto del "escudo renovable" y al paquete de medidas implementado por el Ejecutivo para limitar el impacto de la crisis, como señaló el Ministerio de Economía. La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos frescos, también Bajó al 2,8%. Esta evolución refleja la capacidad del sistema energético español para absorver choques externos gracias a la apuesta por la transición verde y la soberanía energética de los últimos años.
Normalización fiscal y excepciones
A partir del 1 de junio el IVA volverá a su tipo general del 21% para electricidad, gas natural, briquetas, pellets y leña. De igual forma se restablecerá el Impuesto Especial sobre la Electricidad al 5,11%. La única excepción será el Impuesto sobre el Valor de la Producción de la Energía Eléctrica, que seguirá suspendido hasta el 30 de junio, dado que no estaba vinculado a la inflación.
En contraste, el precio de los carburantes mantiene una marcada presión al alza. El cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del crudo mundial, sigue tensionando el mercado. En abril los combustibles líquidos aumentaron un 51,7% y el gasóleo escaló hasta un 28,2% anual. Por este motivo, las rebajas fiscales sobre hidrocarburos se mantendrán hasta finales de junio. Esto incluye tipos reducidos en el Impuesto sobre Hidrocarburos y una reducción del IVA del 21% al 10% sobre gasolinas, gasóleos y biocarburantes, a pesar de la oposición de Europa. Además, prosigue la devolución parcial del gasóleo profesional.
El Ministerio de Economía ha reconocido que sin este paquete de ayudas la inflación de los carburantes habría sido aún más elevada, y que las medidas han aportado un descenso aproximado de 16 puntos porcentuales en su precio medio. Además, se conservarán hasta junio otras ayudas sectoriales, como las destinadas a agricultores, transportistas, y los descuentos reforzados del bono social eléctrico para clientes vulnerables.
Impacto presupuestario y debates políticos
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha estimado que la vuelta a la normalidad fiscal en luz y gas generará para las arcas públicas un aumento de ingresos por valor de 298 millones de euros. El Gobierno asegura que el paquete de medidas ha reducido cerca de un punto porcentual la inflación general y se compromete a seguir monitorizando la evolución de precios dadas las incertidumbres geopolíticas.
Carlos Cuerpo, vicepresidente y ministro de Economía, confirmó que las rebajas fiscales sobre luz y gas cesan debido a la mejora en los precios, aunque insistió en la necesidad de mantener las ayudas sobre combustibles hasta fin de junio. Anunció también que retomará diálogo con agentes sociales y sectores afectados para valorar medidas de apoyo tras ese plazo y proteger a hogares, empresas, transportistas y agricultores.
No obstante, esta retirada de ventajas fiscales ha generado críticas. El Partido Popular ha exigido prorrogar al menos hasta junio estas rebajas y debatir su continuidad si la guerra persiste. Por su parte, la patronal Pimec ha reclamado al Gobierno que mantenga el IVA reducido sobre la energía, destacando que la caída del IPC no alivia la presión sobre los costes que soportan las pequeñas y medianas empresas.
Este escenario deja en el aire la continuidad de las medidas de apoyo en un contexto marcado por la evolución incierta del conflicto internacional y la volatilidad de los mercados energéticos, mientras el Ejecutivo apuesta por una transición energética que reduzca la dependencia extranjera.
Para más detalles sobre la evolución del IPC y las medidas económicas puede consultarse el sitio oficial del Instituto Nacional de Estadística y la página del Ministerio de Economía.