La 70ª edición del Festival de Eurovisión, celebrada este sábado en el Wiener Stadthalle de Viena, coronó a Bulgaria con su canción "Bangaranga", interpretada por DARA. La candidatura búlgara logró la primera posición tanto en la valoración del jurado profesional como en el televoto, sumando en total 516 puntos y asegurando una victoria sin fisuras, la primera para Bulgaria en la historia del certamen.
Israel, representada por Noam Bettan con la canción "Michelle", finalizó en segundo lugar con 343 puntos, gracias a 123 del jurado y 220 del televoto. Sin embargo, su actuación estuvo marcada por una intensa polémica relacionada con la ofensiva israelí en Gaza que ha encendido tensiones desde el inicio de la temporada de Eurovisión.
Tras su actuación, Bettan proclamó "Am Yisrael Chai" ("El pueblo de Israel vive"), lema de resiliencia judía que resonó en el recinto. Durante la revelación del televoto, Israel pasó provisionalmente al primer lugar de la tabla, lo que provocó abucheos del público presente y gritos con consignas como "free, free Palestine". Vídeos en redes sociales documentaron la presencia de banderas palestinas y protestas dentro del estadio, aunque con menor intensidad que en las semifinales previas.
Las manifestaciones más numerosas se desarrollaron fuera del Wiener Stadthalle, donde miles de personas se concentraron bajo el lema "No stage for genocide" ("Ningún escenario para el genocidio"), exhibiendo numerosas banderas palestinas, según informa Europa Press. La presencia de estas protestas refleja la creciente politización del festival en esta edición.
En cuanto a los demás resultados, Rumanía alcanzó el tercer puesto con 296 puntos, seguida por Australia con 287 e Italia en la quinta posición. Cabe destacar que Finlandia, que llegaba como favorita en las casas de apuestas con su tema "Liekinheitin" interpretado por Linda Lampenius y Pete Parkkonen, finalizó en la sexta plaza, por debajo de lo esperado.
España estuvo ausente en la gran final por primera vez desde su debut en 1961, ya que no logró clasificarse en las semifinales. RTVE no retransmitió el certamen y, en su lugar, ofreció un especial musical presentado por Jesús Vázquez. Además, antes del inicio de la final emitió un mensaje con un claro posicionamiento en favor de los derechos humanos y la paz, recordando que "Eurovisión es un concurso, los derechos humanos no lo son. No hay espacio para la indiferencia. Paz y justicia para Gaza".
La gala estuvo presentada por Victoria Swarovski y Michael Ostrowski y reunió a 25 países en la gran final tras dos semifinales disputadas el martes y jueves anteriores en Viena. Con esta victoria, Bulgaria se convierte en la próxima anfitriona de Eurovisión en 2027, un hito importante para el país tras su primera victoria en la historia del festival.
La edición número 70 de Eurovisión ha quedado marcada no solo por la música y la competencia, sino por la intensa carga política que ha acompañado a algunos participantes y al clima en Viena, evidenciando nuevamente la compleja relación entre cultura y política en eventos globales de este calibre. Para Bulgaria, el triunfo supone un punto de inflexión y la oportunidad de mostrar su cultura y talento en el escenario que acogerá en dos años.