BlackRock ha reforzado su presencia en Telefónica al elevar su participación hasta el 6,24%, la cifra más alta registrada en los archivos de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Este movimiento, que representa un valor de mercado aproximado de 1.300 millones de euros, marca el quinto incremento consecutivo del gigante estadounidense en el capital de la operadora española.
Estas recientes compras se han intensificado especialmente durante el mes de junio, cuando BlackRock aumentó su cuota desde el 5,94% registrada en abril. Con ello, la gestora se consolida como el cuarto mayor accionista de Telefónica, afianzando su apuesta por la compañía en plena volatilidad bursátil.
El entorno para Telefónica ha sido complicado durante junio, con seis sesiones consecutivas a la baja entre los días 15 y 22, periodo en el que el precio de la acción cayó hasta los 3,60 euros. Paralelamente, el grupo hizo efectivo el pago del segundo tramo del dividendo correspondiente a 2025, abonando 0,15 euros por acción el 18 de junio, que sumaron aproximadamente 850 millones de euros.
Este abono completó el dividendo total del ejercicio anterior, que ascendió a 0,30 euros por acción, previamente repartidos en diciembre. Sin embargo, la compañía anunció que reducirá el dividendo para 2026 a la mitad, hasta 0,15 euros por título, una medida que probablemente busca preservar liquidez ante la necesidad de inversión y adaptación en un mercado competitivo.
Tras la corrección de mediados de junio, la cotización de Telefónica repuntó el martes un 2,59%, llegando a 3,69 euros por acción, aunque en la sesión siguiente moderó su subida con una caída del 0,3%. De este modo, la acción acumula una revalorización del 5,3% desde el inicio del año, pero aún distante de los máximos alcanzados en mayo, situados en 3,94 euros, tras la publicación de resultados del primer trimestre y la ratificación de objetivos para 2026.
El consejero delegado, Emilio Gayo, anunció que en el segundo semestre se presentarán las conclusiones de la revisión estratégica que está realizando la compañía, lo que genera expectativas entre inversores y analistas sobre posibles cambios o nuevos planes para impulsar el crecimiento.
Aunque el efecto positivo tras la presentación de resultados fue breve, ya que la acción ha corregido un 9% desde esos niveles máximos, este descenso ha ampliado el potencial alcista para futuros movimientos en Bolsa, con un margen aproximado cercano al 10%.
Actualmente, el consenso de analistas recogido por Bloomberg sitúa el precio objetivo medio para Telefónica en 4,02 euros por acción, sin cambios significativos desde que inició la corrección en mayo. En términos de recomendaciones, ocho firmas apuestan por compra, cinco por vender, y cerca del 60% sugiere mantener posición, reflejando una visión mixta pero mayoritariamente conservadora.
Esta creciente confianza de BlackRock contrasta con la cautela de los mercados y señala un respaldo estratégico a largo plazo en la operadora española, en un momento en que Telefónica enfrenta desafíos como la reducción de dividendos y un entorno bursátil incierto. La evolución de la revisión estratégica y las decisiones de gestión serán claves para definir la trayectoria futura del valor en Bolsa.
Para seguir de cerca estos movimientos, se pueden consultar los registros oficiales de la CNMV y el seguimiento de los mercados en plataformas financieras como Bloomberg y la propia web de Telefónica.