Bankinter está organizando una biblioteca corporativa para seleccionar y centralizar los mejores agentes de inteligencia artificial desarrollados por sus empleados. En el último año, más de 5.000 programas de IA han sido creados de forma autónoma dentro de la plantilla, pero la entidad quiere pasar de cantidad a calidad.
Jacobo Díaz, director del área de Finanzas y Banca Digital, señala que la nueva fase consiste en racionalizar y consolidar la cartera de agentes inteligentes. Según Díaz, la inflación de modelos IA tradicionales puede resultar contraproducente y requiere aplicar criterios sólidos de gobernanza, robustez técnica y ciberseguridad para su uso compartido.
Esta apuesta está respaldada por un amplio acceso a la inteligencia artificial dentro del banco. Los 5.500 empleados de Bankinter en España tienen licencia para usar Microsoft Copilot. Para fomentar la adopción, se ha creado una red con 3.500 usuarios avanzados y 200 profesionales encargados de impulsar agentes en cada división, además de ofrecerse formaciones certificadas a cerca de 2.000 trabajadores.
El impacto se refleja en el volumen de uso: 500.000 interacciones mensuales con Copilot, 30.000 conversaciones con chatbots, 160.000 documentos automatizados y 60.000 correos electrónicos gestionados cada mes. Esta integración muestra un cambio profundo en los procesos internos y las operaciones diarias.
La estrategia de IA de Bankinter, llamada IA First, está liderada directamente por la CEO Gloria Ortiz para asegurar coordinación transversal y priorizar inversiones y proyectos estratégicos. Junto a la contribución masiva de la plantilla, el banco impulsa grandes proyectos como el aumento de un 30% en producción de código automatizado bajo supervisión humana y la mejora en la eficiencia operativa y comercial.
Además, la inteligencia artificial transformará la relación con los clientes a través de los canales digitales, con especial foco en la app móvil. Bankinter propone incorporar asistentes conversacionales para resolver consultas, realizar operaciones y ofrecer una experiencia hiperpersonalizada basada en la inteligencia del dato.
Este cambio se apoya en una gobernanza estricta de la información, donde la calidad, fiabilidad y protección de datos son prioridades clave. Díaz advierte que estas cuestiones son cruciales para que los modelos IA funcionen eficazmente en un sector tan regulado como el bancario.
El presupuesto destinado a tecnología en Bankinter oscila entre 300 y 350 millones de euros anuales, aproximadamente un 10% de sus ingresos. Al menos la mitad de esta inversión se destina específicamente a proyectos de transformación y cambio estructural impulsados por IA.
Respecto al impacto laboral, Bankinter descarta que la adopción de inteligencia artificial derive en una reducción de plantilla. En cambio, el banco considera que la IA potencia las capacidades de sus empleados y permite atender más volumen de negocio sin aumentar recursos humanos. Díaz destaca que esta tecnología ayuda a hacer más con el mismo equipo y sin la necesidad de crecer en personal como en otras épocas.
Bankinter ejemplifica así cómo un banco puede integrar la inteligencia artificial de forma estratégica y responsable, beneficiando a sus trabajadores y clientes a la vez que mantiene un fuerte compromiso con la calidad y la seguridad de los datos.
Para profundizar en el impacto de la IA en el sector bancario, se pueden consultar análisis como el del Banco de España, que ofrece estudios relevantes sobre transformación digital y regulación.
Asimismo, Microsoft detalla su plataforma Copilot en entornos corporativos, destacando casos de éxito en empresas que han adoptado la IA para aumentar productividad y eficiencia (Microsoft Copilot).
Bankinter se posiciona en la vanguardia de la banca digital, impulsando un modelo de inteligencia artificial centrado en la excelencia y sostenibilidad a largo plazo.