Banco Sabadell ha protagonizado una importante subida en Bolsa esta última semana, impulsada por la cercanía del pago de un dividendo extraordinario. En los últimos cinco días, su acción se ha revalorizado un 7,5%, situándose en máximos históricos de 3,49 euros por título. Esta subida acumula un avance del 3,5% en lo que va de año.
El dividendo, que se abonará el próximo viernes 20, tiene un valor de 0,50 euros por acción y será el mayor del Ibex 35 en 2024, con un desembolso total de 2.500 millones de euros. Este pago procede de las ganancias obtenidas tras la venta de la filial británica TSB al Banco Santander, operación que generó plusvalías que ahora retornan a los accionistas.
Los accionistas que quieran recibir este abono debían estar inscritos al cierre de sesión del 18 de junio. Al día siguiente, la acción descontará el dividendo, restando este importe del precio en bolsa, un movimiento habitual ante estos pagos. Este dividendo extraordinario genera una rentabilidad del 14,3% sobre el precio actual de la acción, una cifra significativa en el contexto bursátil.
El presidente de Sabadell, Josep Oliu, ha recomendado reinvertir el dividendo en acciones del banco, argumentando que tanto el precio actual como su potencial de crecimiento justifican esta estrategia. La entidad estima que debería cotizar a niveles más altos si se tienen en cuenta sus expectativas de rentabilidad para 2027, con un ROTE (rentabilidad sobre el capital tangible) previsto del 16%, superior al de sus competidores directos.
Sin embargo, la salida de TSB plantea retos para el banco. Este negocio aportó 318 millones de euros en beneficio el año pasado, y su venta implica perder esa fuente de ingresos recurrentes. No obstante, Sabadell confía en compensar esta pérdida, manteniendo su previsión de obtener resultados superiores a 1.700 millones de euros este ejercicio, centrando su actividad en el mercado español.
Además, la estrategia contempla una política de retribución al accionista ambiciosa, que contempla distribuir hasta 6.450 millones de euros entre 2025 y 2027. Esta postura refuerza la apuesta por captar y retener inversores, aunque con el mercado atento a cómo evolucionan los resultados sin la región británica.
En paralelo, destaca el incremento de posiciones cortas por parte del hedge fund británico Marshall Wace, que ha elevado sus ventas en corto al 0,6% del capital de Sabadell. Esta es la posición bajista más relevante desde que en octubre de 2023 fracasó la oferta pública de adquisición (OPA) de BBVA sobre el banco catalán.
Tras la reciente subida en bolsa, el recorrido alcista de Sabadell se ha reducido. Según el consenso de analistas recopilado por Bloomberg, el precio objetivo se sitúa en 3,57 euros por acción, apenas un 2,7% por encima del cierre reciente. La evolución de Sabadell seguirá muy vigilada, dada su apuesta por consolidar su mercado doméstico y mantener su plan de remuneración a los accionistas.
Para más detalles sobre la evolución del banco y su dividendo puede consultarse el último informe oficial publicado en la web de Banco Sabadell, así como el análisis de mercado de Bloomberg.
Banco Sabadell debe demostrar ahora si su modelo centrado en España es sostenible y si podrá mantener los niveles de rentabilidad y retribución que sus inversores esperan, en un entorno marcado por el ajuste post venta de TSB y las condiciones del mercado financiero europeo.