El presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha anunciado que la comunidad autónoma cuenta con una inversión comprometida superior a los 90.000 millones de euros para los próximos años, cifra que casi duplica el valor de su economía regional actual. Este volumen de inversión incluye proyectos relevantes, entre ellos una fábrica de ensamblaje de baterías para vehículos eléctricos en Mallén, Zaragoza.
Azcón expuso esta información durante la clausura del foro "Aragón: Crecimiento, inversión, innovación" organizado por EXPANSIÓN, en el marco del 40 aniversario del periódico. El mandatario destacó que, a pesar de que Aragón representa solo el 2,9% del PIB español, ha conseguido crecer por encima de la media nacional gracias a su capacidad para atraer inversiones.
La evolución económica de Aragón se ha sustentado en tres grandes etapas de crecimiento. La primera fue en los años 80 con la apertura de la planta de General Motors en Figueruelas en 1982, que transformó la economía regional al crear un entramado industrial ligado al sector del automóvil.
La segunda fase tuvo lugar a comienzos del siglo XXI, impulsada por la llegada de Inditex que contribuyó al desarrollo de la Plataforma Logística de Zaragoza (PLAZA). Este complejo se ha convertido en uno de los principales centros logísticos de Europa y representa ya el 7,7% del PIB autonómico, con más de 35.000 empleos directos y más de un millar de empresas vinculadas.
Actualmente, Aragón afronta lo que Azcón denomina la tercera gran revolución económica basada en la innovación tecnológica. Este cambio está impulsado por numerosos proyectos en áreas como centros de datos, inteligencia artificial y logística avanzada. En este sentido, la nueva planta de baterías de vehículos eléctricos en Mallén, fruto de una alianza entre Stellantis y Leapmotor, supone una inversión de 25 millones de euros que generará inicialmente 60 empleos, ampliables a 90, y una producción anual prevista de hasta 100.000 unidades.
El presidente subrayó el papel que juegan las universidades y centros de formación profesional de Aragón en la formación de talento cualificado, la mejora en la calidad del empleo y los salarios más altos. La instalación de empresas tecnológicas como Diamond Foundry o Multiverse Computing confirma la apuesta por sectores punteros que aportan empleo especializado y estable.
Más allá del impacto económico y laboral, estas inversiones favorecerán la recaudación fiscal, lo que permitirá implementar rebajas de impuestos, entre ellas la reducción del IRPF, mayores incentivos para familias y una rebaja en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales para la compra de vivienda.
Aragón vive actualmente un momento económico especialmente favorable; la tasa de desempleo se sitúa en su nivel más bajo desde 2008, reflejando una recuperación sólida y el éxito en atraer proyectos que apuntalan el bienestar y desarrollo sostenible de la región.
Para conocer más detalles sobre la Plataforma Logística de Zaragoza puede consultarse la información oficial de PLAZA. Asimismo, el impacto de la planta de baterías en Mallén fue comunicado por Stellantis en su web corporativa.
Este escenario pone de manifiesto cómo una región con un peso económico moderado en España puede convertirse en un polo de innovación y crecimiento si logra captar inversiones estratégicas y fomentar un ecosistema favorable para la industria tecnológica y logística.