Apple prepara para este otoño una versión renovada de su asistente Siri, impulsada por inteligencia artificial avanzada, pero el recibimiento en Wall Street ha sido tibio. Este nuevo Siri se apoya en modelos de IA fundacionales desarrollados sobre Gemini, la plataforma de Google, lo que marca una entrega dos años después de la fecha inicialmente prometida para funciones de IA mejoradas.
Este retraso, unido a que Siri con IA estará disponible solo en inglés y en fase de prueba, excluye por ahora a usuarios europeos de dispositivos como iPhone e iPad, debido a temas regulatorios, lo que limita su impacto inicial en mercados clave como el europeo.
Los analistas de UBS señalan que la renovación de Siri no supondrá un motor significativo para incrementar la demanda de nuevos iPhone a corto plazo. Sin embargo, reconocen que sienta las bases para que Apple desarrolle una plataforma de IA integrada directamente en sus dispositivos, que pueda competir en el futuro con los referentes actuales en asistentes inteligentes.
Desde una perspectiva más técnica y de usuario, Francisco Jerónimo, analista de IDC, destaca que la apuesta de Apple va más allá de la novedad: persigue una IA invisible que se integre de forma natural en el día a día, operando entre aplicaciones sin romper el flujo habitual del usuario y preservando la privacidad. Este enfoque, según Jerónimo, podría motivar a los usuarios a elegir un iPhone más avanzado por la experiencia integrada que ofrece.
No obstante, esta inteligencia artificial solo estará disponible en los últimos modelos iPhone 15 Pro y posteriores, lo que limita muchas funciones para la base instalada actual de más de 1.300 millones de dispositivos. Las nuevas características, como voces expresivas o precisión en dictado, requerirán modelos futuros como el iPhone 17 o el iPhone Air con 12 GB de memoria unificada, según análisis de Morgan Stanley.
El Siri mejorado será capaz de interpretar el contexto personal en aplicaciones como mensajes, correo, calendario y notas, además de realizar acciones complejas de varios pasos y mantener conversaciones fluidas, potenciando la interacción con iPhone, iPad y Mac, y potencialmente expandiéndose a futuros dispositivos de Apple.
Desde la óptica financiera, firmas como Jefferies consideran que las novedades representan una evolución más que una revolución. Valoran la decisión de Apple de procesar datos tanto en el dispositivo como en una nube privada para proteger la privacidad, pero advierten que la falta de acceso a datos externos limita la personalización avanzada de IA.
Por último, Wedbush apunta que este lanzamiento podría ser un primer movimiento para generar ingresos recurrentes mediante el cobro por funciones avanzadas y almacenamiento de datos, sumando hasta 15.000 millones de dólares anuales a la división de servicios de Apple en el futuro.
Esta estrategia refleja una apuesta más conservadora y paulatina en IA, en contraste con otros gigantes tecnológicos que lanzan productos disruptivos con mayor presencia en el mercado. Apple continúa su camino buscando optimizar la experiencia del usuario respetando la privacidad, pero debe superar retos regulatorios y técnicos para convencer a inversores y consumidores sobre el valor diferencial de su nuevo Siri.
Para más detalles sobre las nuevas funcionalidades de Siri, puedes consultar la información oficial de Apple en su página de prensa, mientras que análisis específicos de mercado pueden encontrarse en informes como los de UBS, IDC y Wedbush.