La ingeniera industrial española Amparo Moraleda asumirá la presidencia no ejecutiva de Airbus el próximo 1 de octubre. La junta de accionistas celebrada este martes en Ámsterdam aprobó su nombramiento, que supone un doble hito histórico: Moraleda es la primera mujer en presidir el gigante aeronáutico y la primera persona que accede al cargo sin ser de nacionalidad francesa o alemana desde que la compañía se fundó en 1970.
Moraleda releva a René Obermann, que ha dirigido el consejo desde 2020 y se espera que pase a liderar el grupo de software SAP. La nueva presidenta tiene un perfil marcadamente industrial y tecnológico: es ingeniera por ICAI (la Escuela de Ingeniería de la Universidad Pontificia Comillas) y acumula tres décadas de experiencia en empresas de primer nivel. Estuvo en IBM entre 1995 y 2009, luego en Iberdrola hasta 2012, y ha sido consejera de Vodafone y del grupo naviero AP Moller Maersk, además de ocupar la vicepresidencia de CaixaBank hasta principios de 2026.
El peso de España en el grupo
El nombramiento no es una casualidad. España es uno de los pilares industriales de Airbus, con 14.000 empleados repartidos en ocho centros ubicados en Madrid, Castilla-La Mancha y Andalucía. El más relevante es la planta de Getafe, con unos 10.000 trabajadores, que es la tercera instalación industrial más grande de toda la compañía a nivel mundial. Allí se diseñan, fabrican y ensamblan componentes tanto para aviación comercial como militar, incluyendo la línea de montaje final del caza Eurofighter.
A eso se suman las instalaciones de Albacete, consideradas el centro mundial de excelencia para fuselajes traseros de helicópteros, y las de Sevilla, donde se montan los aviones militares A400M y C295. Esta presencia industrial explica que un portavoz de la empresa subrayara que el nombramiento de Moraleda refleja "el peso de España dentro de Airbus".
Contratos de defensa y el futuro del A320
El momento del nombramiento llega en un contexto de estrecha relación entre Airbus y el Gobierno español. El consejero delegado Guillaume Faury se reunió recientemente en Madrid con el presidente Pedro Sánchez para tratar los contratos adjudicados en el marco de los Programas Especiales de Modernización (PEM) lanzados para elevar el gasto en defensa al 2% del PIB. Entre ellos destaca la participación de Airbus, junto a Indra, en el programa FCAS —el futuro sistema aéreo de combate europeo— valorado en 700 millones de euros, así como la producción de 32 helicópteros NH-90 para las Fuerzas Armadas en Albacete.
Más allá de la defensa, el sector civil abre un debate estratégico de enorme calado para España: la próxima generación del A320, el modelo estrella de Airbus para rutas de corta y media distancia. El país aspira a atraer parte de esa producción, y Faury ha reconocido que España "tiene muchas cartas en la mano" para lograrlo. Una apuesta que, con Moraleda al frente del consejo, podría encontrar en la presidenta una interlocutora especialmente comprometida.