La Confederación Africana de Fútbol (CAF), que agrupa a 54 federaciones nacionales, ha expresado un respaldo unánime al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras la retirada del proyecto FIFA Forward Enterprise, diseñado para introducir capital privado en la organización.
Este apoyo llega en un contexto delicado, con Marruecos, miembro de la CAF, compitiendo con España por acoger la final del Mundial 2030, cuya sede aún no ha sido asignada oficialmente.
La iniciativa FIFA Forward Enterprise buscaba crear una sociedad con participación privada para gestionar aspectos comerciales de la FIFA, vendiendo hasta un 20% a inversores externos y manteniendo el control mayoritario por parte del organismo. Sin embargo, la propuesta fue ampliamente rechazada, especialmente en Europa, lo que forzó su cancelación y obligó a la FIFA a reconocer errores en el proceso.
La UEFA llegó a amenazar con retirar a sus selecciones de competiciones internacionales si el plan seguía adelante, mientras que la CAF, a diferencia de la postura europea, ha decidido respaldar la actual dirección de Infantino. Este respaldo no implica compromisos relacionados con la elección de la sede de la final del Mundial 2030.
Actualmente, España y Marruecos están en una carrera por acoger el partido decisivo. España ofrece entre otras sedes el estadio Santiago Bernabéu en Madrid y el Camp Nou en Barcelona. Por su parte, Marruecos propone el nuevo estadio Hassan II en Casablanca, con una capacidad aproximada para 115.000 espectadores.
El presidente de la CAF, Patrice Motsepe, reafirmó la importancia de mantener la gobernanza, la transparencia y el debido proceso en el fútbol mundial. Además, destacó la estrategia africana para lograr mayor autosuficiencia financiera, atraer inversionistas y ampliar las inversiones en infraestructuras deportivas.
Motsepe también reconoció el apoyo de Infantino al desarrollo del fútbol africano en los últimos años, y aseguró que la CAF seguirá colaborando estrechamente con la FIFA y otras confederaciones para mejorar la gestión del deporte.
Este respaldo llega en un momento en que Infantino intenta recuperar apoyos tras una de las crisis más fuertes de su presidencia, habiendo perdido respaldo en varios países europeos pero manteniendo apoyo significativo en África, Asia y Oceanía.
Por ahora, la FIFA ha confirmado que España, Portugal y Marruecos serán los anfitriones principales del Mundial 2030, junto con partidos conmemorativos en Uruguay, Argentina y Paraguay, pero todavía no ha anunciado la sede definitiva para la final, un asunto que sigue siendo objeto de negociaciones y expectativas.
La controversia en torno a la dirección de la FIFA y la elección del estadio para la final revela la complejidad de las decisiones institucionales en el fútbol internacional y el peso creciente de África dentro de la organización deportiva.
Para más detalles sobre la postura oficial de la FIFA y los desarrollos futuros, se puede consultar la información en el comunicado oficial de la FIFA y los análisis en medios especializados como Reuters.
La disputa entre España y Marruecos por la final del Mundial 2030 tendrá un impacto importante en la política deportiva global y en la consolidación de influencias dentro de la FIFA de cara a próximas elecciones y proyectos.