El mercado automovilístico español experimenta un cambio notable con la irrupción de las marcas chinas, que ya representan cerca del 15% de las matriculaciones. En un contexto de recuperación postpandemia y ante incertidumbres regulatorias sobre la movilidad eléctrica, fabricantes como MG y BYD lideran esta transformación y han superado en ventas a históricas europeas como Opel, Citroën o Ford.
Durante el primer semestre de 2027, MG registró 25.137 unidades vendidas en España, consolidándose como la marca china con mayor demanda aunque mostrando un ligero descenso del 1,4% respecto al año anterior. Sin embargo, BYD viene pisándole los talones con un acelerado crecimiento del 124%, al vender 22.860 vehículos, todos eléctricos o híbridos enchufables. Esta estrecha competencia ha reducido su diferencia a poco más de 2.000 unidades.
MG, filial de la multinacional china SAIC Motor con raíces británicas, lidera este fenómeno desde hace años. No obstante, el auge de BYD está presionando sus cifras. La empresa facturó casi 790 millones de euros en España en 2026, un incremento del 59%, pero vio caer sus beneficios un 22%, hasta 11,6 millones, por la intensificación de la competencia.
El crecimiento de las marcas chinas no solo supera a Opel (16.801 unidades, +13,8%), Citroën (18.741 unidades, -6,8%), Ford (11.311 unidades, -36%) o Nissan (17.088 unidades, -14%) sino que ya se acercan a pesos pesados como Audi (24.901 unidades), BMW (26.801), Mercedes-Benz (28.594) y Hyundai (29.350). Este avance pone de manifiesto un giro en las preferencias del consumidor español hacia modelos más accesibles y con tecnologías puntuales de electrificación.
El desembarco chino en España cuenta con más de 30 marcas presentes en el país, con nuevas entradas como Exlantix o Baojun. Otras firmas como Omoda, Ebro y Jaecoo del grupo Chery también logran resultados significativos, acumulando en conjunto cerca de 34.000 unidades vendidas solo en el primer semestre.
El grupo Chery, que cuenta con una planta de ensamblaje en Barcelona a través de Ebro, está reforzando la presencia china en España mediante sus marcas Omoda y Jaecoo, con casi 20.000 matriculaciones en seis meses. Por otro lado, marcas emergentes como Changan, DR, Leapmotor, Lynk & Co y Xpeng están aumentando rápidamente sus ventas, crecimiento que anticipa una competencia creciente en el sector.
El auge de los vehículos chinos en España responde a la combinación de precios competitivos, atractivo tecnológico y el impulso de la movilidad eléctrica, factores que resultan claves para la adopción por parte del consumidor local. Esta tendencia pone bajo presión a los fabricantes tradicionales, que enfrentan la necesidad de adaptarse para mantener su cuota en un mercado cada vez más dinámico y electrificado.
Con una previsión de crecimiento sostenido, las marcas chinas como MG y BYD seguirán consolidando su posición en España, mientras desafían a los líderes europeos y reconfiguran el mapa del sector automotriz nacional. Según datos de ANFAC, la venta de vehículos eléctricos e híbridos continúa ganando terreno, un nicho donde los fabricantes chinos apuestan fuerte para crecer en España y en el mercado europeo en general.