Pablo Sánchez, presidente del Levante UD, compareció ante los micrófonos de DAZN antes del partido contra el Getafe con un mensaje cargado de frustración. El club valenciano ocupa el último puesto de la clasificación y los resultados de la jornada, disputada en su mayoría antes del lunes, no hicieron más que agravar su situación en la lucha por la permanencia.
El máximo dirigente granota no escondió su malestar por lo ocurrido durante la jornada, marcada, según él, por alineaciones que no reflejaban el máximo potencial de algunos equipos. El objetivo de sus críticas, aunque sin nombrarlo directamente, apuntaba al Atlético de Madrid, que el sábado visitó el Sánchez-Pizjuán del Sevilla —rival directo del Levante en la tabla— sin presentar su once habitual.
"Ha habido equipos que no han jugado con sus mejores jugadores, esa es la realidad", afirmó Sánchez. El presidente reconoció que este tipo de situaciones no son nuevas en el fútbol español, pero insistió en que eso no las hace más aceptables: cuando un equipo salta al campo, debe hacerlo con todo para intentar ganar, en su opinión.
Sánchez fue consciente de que sus palabras podían interpretarse como excusas. "La gente dirá que hubiesen hecho los deberes antes", anticipó, para rebatir a continuación que el Levante sí está compitiendo con todo en cada partido. El club lleva semanas peleando por salir de los puestos de descenso y el técnico y la plantilla, según su presidente, se están dejando la piel en cada encuentro.
A pesar del tono crítico, Sánchez matizó que respeta a todos los futbolistas que salieron al campo, reconociendo que lo hicieron para ganar. El problema, insistió, es que las fuerzas no estaban igualadas en algunos encuentros de una jornada que calificó directamente de "pésima" para los intereses del Levante UD.