El ex presidente del Gobierno y exlíder del Partido Popular, Mariano Rajoy, ha desatado una ola de críticas tras publicar en un artículo de opinión una frase que generó controversia: afirmó que la selección francesa de fútbol "juega sin franceses". Estas palabras han sido calificadas como racistas por diferentes actores políticos y gobiernos tanto en Francia como en España.
Desde el Partido Popular, Borja Sémper, portavoz del partido, restó importancia a la frase durante su comparecencia semanal. Según Sémper, la columna de Rajoy era una pieza "sarcástica" escrita "sin mala intención". Por su parte, Alfonso Rueda, presidente de la Xunta, se refirió a la expresión como una muestra de "retranca", aunque dejó claro no compartir el enfoque. También acusó a los críticos de sobreactuar ante lo sucedido.
Sin embargo, la réplica desde Francia fue inmediata y contundente. El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, afirmó que "Francia no tiene color de piel" y tachó cualquier declaración en sentido contrario como "una estupidez, racismo o una combinación de ambas". La declaración de Rajoy fue calificada previamente por el Gobierno francés como "absolutamente inaceptable" y "aberrante". Además, otras figuras políticas francesas y la Federación Francesa de Fútbol condenaron lo que consideraron un "tufo de racismo intolerable". Manuel Valls, ex primer ministro galo, expresó que las palabras le causaron indignación y dolor, recordando que la mayoría de los jugadores en el Mundial tienen raíces inmigrantes o nacieron en Francia.
En España, la reacción del Ejecutivo no se hizo esperar. José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, definió la frase de Rajoy como "absolutamente inaceptable" y urgió a Alberto Núñez Feijóo, actual presidente del PP, a desautorizar las palabras del exlíder. Albares también pidió al medio El Debate, plataforma que publicó la columna, que emitiera una rectificación para dejar claro su desacuerdo con el contenido. No descartó iniciar acciones legales por un posible delito de odio, aunque expresó su preferencia por una disculpa pública de Rajoy y una corrección editorial.
Además, otras ministras y ministros del Gobierno español se pronunciaron críticamente. La portavoz Elma Saiz lamentó el "lío diplomático" generado y vinculó el comentario a un racismo latente en el PP. Ángel Víctor Torres calificó a Rajoy de quedar "retratatado" con un "pensamiento supremacista". Pablo Bustinduy habló de una "vergüenza" que exige una disculpa. Diana Morant y Mónica García fueron igualmente duras en sus valoraciones, señalando que el comentario encaja en una serie de actitudes racistas recientes dentro del PP.
La polémica alcanzó también al ámbito de los partidos políticos, con fuertes críticas desde Izquierda Unida, Podemos, Junts per Catalunya, Esquerra Republicana y Vox. Antonio Maíllo, coordinador de IU, lamentó la normalización del racismo tras un "discurso escrito". El portavoz de Podemos, Pablo Fernández, sugirió que la declaración podría constituir un delito de odio que debe investigar la justicia, además de acusar al PP de competir con Vox en actitudes racistas. Por su parte, representantes de Junts y ERC calificaron la frase de lamentable y reaccionaron con ironía. El portavoz de Vox, José Antonio Fúster, bromeó diciendo que era la primera vez en dos décadas que Rajoy molesta a la izquierda y defendió que para Vox la españolidad no depende de la raza ni el color de piel.
Este incidente vuelve a colocar el debate sobre la identidad y la diversidad en el fútbol y la política española y francesa en el centro del foco, con implicaciones diplomáticas y sociales que siguen evolucionando. El propio Rajoy no se ha pronunciado públicamente para aclarar o rectificar sus palabras, mientras se esperan posibles reacciones oficiales desde los distintos frentes políticos involucrados.
Puedes seguir las reacciones y análisis en medios como El País o la Agencia EFE, que cubren la evolución de esta controversia internacional que afecta a las relaciones políticas entre España y Francia.
Este episodio pone nuevamente sobre la mesa cómo el lenguaje político puede influir en la percepción pública de temas sensibles como la diversidad cultural y la integración en el deporte y la sociedad.