El Mundial de fútbol se está viendo marcado en esta edición por dos polémicas que han generado debate entre técnicos y jugadores: la proximidad de los fotógrafos durante los himnos nacionales y la instauración de pausas obligatorias para hidratación en todos los partidos, independientemente de las condiciones climatológicas.
Después de la victoria de Alemania frente a Costa de Marfil, el seleccionador germano, Julian Nagelsmann, no ocultó su malestar con la organización. "Tengo la sensación de que ese enorme objetivo me está fotografiando los pelos de la nariz", afirmó refiriéndose a lo cerca que estaban los fotógrafos durante la interpretación de los himnos. Este malestar no es nuevo en el torneo.
Antes que Nagelsmann, Thomas Tuchel, técnico de Inglaterra, ya había expresado en su debut contra Croacia su frustración por el mismo motivo: la imposibilidad de disfrutar del momento del himno debido a la gran cantidad de fotógrafos prácticamente a medio metro de distancia. "No pude ver a mi equipo durante el himno nacional y eso arruinó un poco mi experiencia", aseguró Tuchel.
Nagelsmann señaló además que este acercamiento dificulta la conexión emocional entre cuerpo técnico y jugadores en esos instantes tan simbólicos: "Es un momento emotivo y lo que más llama la atención es que todo está muy cerca, solo veo fotógrafos delante y no ves nada". Propuso que esta situación podría mejorarse para permitir también que el cuerpo técnico pueda animar y comunicar más eficazmente durante los himnos.
El problema no es exclusivo del Mundial, y estas imágenes han avivado el debate sobre el espacio que se debe permitir a los medios para captar estos momentos sin interferir en la concentración ni en la experiencia emocional de los equipos.
La otra polémica muy presente en esta Copa del Mundo son las pausas de hidratación instauradas en todos los partidos durante cada uno de los tiempos, lo que ha provocado rechazo entre varios entrenadores.
Marcelo Bielsa, que dirige a Uruguay, fue uno de los últimos en expresar que estas interrupciones "no le agregan nada al fútbol y le quitan mucho". El argentino destacó que la decisión de dividir el partido en cuatro segmentos "no se pensó en el fútbol, sino en otras repercusiones". En la misma línea, Mauricio Pochettino, seleccionador de Estados Unidos, reconoció que le parecen innecesarias salvo en condiciones extremas.
Estas pausas se han hecho habituales en torneos de verano, pero durante esta Copa se han generalizado incluso cuando las temperaturas no justifican la medida, generando críticas por parte de técnicos y jugadores.
Virgil van Dijk, capitán de Países Bajos, añadió un nuevo enfoque al debate al señalar que estas interrupciones sirven para insertar publicidad en la retransmisión televisiva. "Para espectadores neutrales no es ideal. Hay que evaluar partido a partido", aseguró el defensa neerlandés, aunque reconoció que en clima extremo la medida es comprensible.
La FIFA ha optado por mantener la normativa, pero las voces críticas continúan creciendo debido al impacto que estas medidas tienen tanto en el desarrollo del juego como en la experiencia de equipos y espectadores.
Queda por ver si la organización del Mundial ajustará estas medidas en lo que resta de competición, pero lo cierto es que estos focos de polémica han marcado el torneo y continuarán siendo tema de discusión en el mundo del fútbol.
Para más detalles, consultar las declaraciones completas ofrecidas durante las ruedas de prensa en EFE Deportes y los reportajes del torneo en FIFA.com.