Hay futbolistas que nunca desconectan del todo del fútbol competitivo, aunque lleven décadas retirados. Cristian "Kily" González, exjugador del Valencia CF entre 1996 y 2001 y hoy entrenador, protagonizó uno de los momentos más tensos del Partido de Leyendas del Centenario del Valencia, celebrado en Mestalla en 2019. Aquel encuentro conmemorativo, que enfrentó a exjugadores del club valenciano con veteranos de la selección española, dejó una escena que todavía colea: una entrada de Jorge Otero sobre Kily que terminó con el argentino en el suelo y con un enfado monumental.
La polémica volvió a la superficie esta semana después de que circularan por redes sociales unas declaraciones de Kily en el canal de YouTube Todofutbolentrevistas, en las que el exfutbolista relataba su versión de los hechos con detalle y sin pelos en la lengua. El propio Jorge Otero respondió al fragmento que se viralizó en X, y lo hizo con la ironía como principal arma.
La acción ocurrió en el minuto 77 de un partido dividido en dos tiempos de 40 minutos. Las Leyendas de España ganaban 1-2 a las Leyendas del Valencia, que buscaban el empate tras una parada de penalti del portero César. En ese contexto, Otero —que defendió la camiseta del Valencia entre 1994 y 1997, cuando llegó procedente del Celta de Vigo y se marchó al Betis— llegó con toda la determinación sobre Kily, que iba a recibir el balón de espaldas a la portería. El argentino cayó al césped llevándose la mano al tobillo izquierdo. Lo que vino después fue una bronca en toda regla.
Kily explica en la entrevista que no esperaba ese nivel de intensidad en un partido de homenaje. Según su relato, Otero le ofreció la mano para ayudarle a levantarse, pero él la rechazó. Varios compañeros tuvieron que intervenir para calmar los ánimos. Después, el propio Otero se acercó a mostrarle algo en su pierna, aparentemente un raspón en el muslo izquierdo, como si quisiera argumentar que la jugada también le había costado a él. En el archivo fotográfico del partido quedó constancia de esa imagen: Otero enseñando la marca a Di Vaio al término del encuentro.
El exjugador argentino reconoce que perdió los papeles en aquel momento. Según cuenta, no solo le increpó en el terreno de juego, sino que quería continuar la discusión en la comida posterior. Sin embargo, en la versión completa de la entrevista —no en el fragmento que circuló en redes— Kily rebaja el tono y admite que la situación se normalizó en la mesa: se rieron del asunto y no pasó nada más. Incluso reconoce, con humor, que quizás él también intentó alguna acción sobre Otero sin llegar a conectar.
La respuesta de Otero en X no tardó en llegar. El exfutbolista gallego, que actualmente trabaja como entrenador, quitó hierro al asunto con sorna: calificó la entrada como "un toquecito" y añadió, entre risas, que en la comida posterior no vio a Kily por ningún lado. Un comentario que, lejos de cerrar el debate, alimentó aún más la conversación en redes entre los seguidores de ambos y los aficionados del Valencia.
Este tipo de episodios no son infrecuentes en los partidos de veteranos. Lo que en teoría son encuentros festivos puede convertirse en un escenario donde afloran viejas rivalidades y donde el instinto competitivo —especialmente en jugadores de alto nivel— no desaparece por el simple hecho de haber colgado las botas. El propio Kily lo dice con claridad: por eso ha dejado de participar en este tipo de eventos. Cuando jugaba, competía al máximo con cualquier rival, y ese chip no se apaga fácilmente.
El Partido de Leyendas del Centenario del Valencia, celebrado en un Mestalla que recibió a sus ídolos con gran afecto, fue uno de los actos centrales de la conmemoración de los cien años del club. Un evento pensado para el recuerdo y la emoción que, siete años después, sigue dando que hablar por razones bien distintas a las previstas por la organización. La anécdota entre Kily y Otero ha terminado convirtiéndose en uno de los momentos más recordados de aquella noche, aunque no precisamente por su carácter festivo.