El Villarreal se jugará este fin de semana en el campo del Rayo Vallecano la tercera plaza de la Liga, con la posibilidad de depender de sí mismo para asegurar esa posición en la penúltima jornada.
El foco mediático se dirige especialmente a los banquillos, porque al frente del equipo local estará Íñigo, técnico que dirigirá al Villarreal la próxima temporada. Sin embargo, Marcelino, técnico amarillo, restó importancia a esa circunstancia. Para él, "el morbo no existe" en este partido y prefiere centrarse en lo que sucede en el terreno de juego, donde habrá once contra once. Además, destacó que el banquillo en Vallecas es muy ajustado y pequeño, señalando que el partido será limpio y competitivo.
Con LaLiga en la recta final y el objetivo de acabar terceros casi alcanzado, Marcelino explicó que mantendrá la estrategia de rotaciones de jugadores. Mencionó que quedan tres partidos en una misma semana y que el equipo ya ha cumplido gran parte de su meta, por lo que hacer cambios en la alineación es algo lógico para afrontar el calendario con frescura.
Sobre el empate frente al Sevilla, el técnico admitió que el equipo tuvo que lidiar con un rival que mostró mucha necesidad. Aunque los amarillos se adelantaron con un 2-0 que parecía definitivo, no consiguieron mantener el ritmo que imponía el Sevilla y les faltó intensidad para cerrar la victoria. Marcelino reconoció que en el fútbol es necesario estar al cien por cien durante todo el encuentro y que quizás el equipo no lo consiguió en ese partido.
Respecto a su salida del Villarreal para la próxima temporada, Marcelino se limitó a decir que fue por "diferentes formas de pensar" con la dirección del club, sin entrar en más detalles.
Analizando al Rayo Vallecano, el entrenador indicó que el equipo madrileño ya está salvado de la permanencia tras el resultado del Girona. Destacó la dificultad de la lucha por la permanencia esta temporada, con varios equipos empatados y enfrentamientos directos que mantienen la tensión hasta el final. También felicitó al Rayo por su clasificación europea y advirtió que jugar en su estadio es complicado, ya que han concedido muy pocos goles en casa y suelen ser partidos con ritmo acelerado y muchas ocasiones en pocos minutos debido al estilo de juego del equipo local.
Marcelino afirmó que el Villarreal irá a Vallecas con la misma actitud que el encuentro anterior, donde defendió la entrega de sus jugadores, y que su ambición es seguir siendo exigentes con su rendimiento. En caso de no conseguir la tercera plaza esta jornada, dependerán aún de sí mismos en la última.
Finalmente, subrayó la importancia de la rapidez en la toma de decisiones en el campo de Vallecas, donde los partidos suelen ser dinámicos y abiertos. El Rayo no ha perdido en casa desde enero y mantiene un juego muy sólido, lo que convertirá el encuentro en un desafío complicado para los amarillos.
Este duelo entre Villarreal y Rayo promete ser clave en la lucha por las posiciones europeas de LaLiga y marcará también la transición de entrenador para el equipo castellonense, sin que Marcelino quiera dar protagonismo a esa circunstancia.