Este martes la FIA ha aprobado el trazado final del circuito de Madring, que acogerá el Gran Premio de España de Fórmula 1 del 11 al 13 de septiembre de 2026. El director general del circuito, Luis García Abad, detalló a MARCA los avances y lo que queda por hacer para la primera carrera en Madrid tras 45 años sin hosting.
El asfaltado finalizó la semana pasada cumpliendo con el contrato que vencía el 31 de mayo, y García Abad resaltó que se ha trabajado siempre con base en los hechos y no en rumores. Carlos Sainz ya pudo rodar en el circuito pese a no contar con la capa definitiva de asfalto, una prueba de que el proyecto está en marcha y que cumplirá los plazos establecidos.
Respecto a la instalación de las gradas y la 'Fan Zone', se encuentra en proceso de urbanización y equipamiento. El terreno ha sido renovado para introducir alcantarillado, iluminación y calles según el plan urbanístico local. En cuanto a las gradas, García Abad aseguró que "hemos dejado sin gradas a media Europa", en referencia a la capacidad que ofrecerán para los espectadores. La venta de entradas ya supera el 97%, con más de 115.000 localidades comercializadas, y se prevé una capacidad aproximada de 120.000 espectadores según las licencias del Ayuntamiento.
El director general detalló que las obras continúan con la instalación de zonas efímeras, barreras de seguridad y la pintura de pianos en rojo y amarillo en homenaje a España. El ritmo de trabajo se mantiene cómodo, sin que sea necesario el turno continuo de 24 horas que se había empleado en fases anteriores.
García Abad destacó la importancia de la ubicación en IFEMA, que ofrece recursos que facilitan la construcción y el diseño del circuito urbano. Este posicionamiento, agregó, puede contribuir a una carrera más segura y competitiva, con un trazado que incluye 22 curvas y cambios de desnivel interesantes para pilotos y equipos.
Sobre la repercusión internacional, subrayó el interés creciente, especialmente tras las vueltas de prueba de pilotos destacados como David Coulthard y Mika Häkkinen. Ambos valoraron el diseño del circuito, que pese a ser urbano, tiene características específicas que lo diferencian de otros como Miami o Montreal. Además, la proximidad y buena comunicación de Madrid invita a un público nacional e internacional, con una notable afluencia de portugueses y aficionados primerizos en F1.
Para García Abad, la carrera tiene un significado especial porque marca el retorno de la Fórmula 1 a Madrid tras casi medio siglo, y buscan mostrar la ciudad como un gran destino para la competición. Se trabaja también en que la ciudad se identifique con el evento, aunque reconoció que es complicado reproducir detalles como en ciudades más pequeñas, pero confió en generar una buena impresión desde el inicio.
Sobre la rentabilidad del evento, recalcó que el objetivo es que el gran premio sea económicamente viable, aunque depende de múltiples factores complejos. En cuanto a los precios, explicó que se han establecido en línea con otros grandes premios europeos para adaptarse a la demanda y a la competencia, buscando atraer a un público joven y familiar, cada vez más exigente en cuanto a experiencias y servicios.
Finalmente, destacó que el trazado presenta zonas muy atractivas para los pilotos, como la salida, la subida a las cárcavas, la curva ciega 7-8 y un punto alto con vistas a la ciudad y el aeropuerto. Estas características técnicas y paisajísticas aportan dinamismo y espectáculo a la carrera, que promete mucho interés para la temporada 2026.
Para más información sobre los detalles técnicos y la homologación del circuito, se pueden consultar las actualizaciones en la página oficial de la FIA y en las noticias deportivas especializadas como MARCA.
Este intenso trabajo para traer la Fórmula 1 a Madrid ha captado la atención internacional y se espera que el evento impulse la imagen de la ciudad y la región dentro del calendario automovilístico mundial.