Cada temporada, al acercarse las jornadas finales de LaLiga, reaparecen sospechas y rumores sobre posibles amaños o acuerdos entre equipos. Sin embargo, desde LaLiga aseguran que no tienen noticia de casos de corrupción deportiva ni primas a terceros en los últimos años, y que las medidas de prevención constituyen la piedra angular para mantener la integridad del fútbol.
Iñaki Arbea y Pedro Varas, director del Área de Integridad y responsable de Proyectos de Integridad de LaLiga respectivamente, explican que el programa de prevención se basa en talleres que se imparten a todas las plantillas de Primera y Segunda División al menos una vez por temporada. Estos talleres se refuerzan en las últimas jornadas con sesiones específicas para capitanes y entrenadores, para abordar riesgos concretos de esta fase del campeonato.
Estos encuentros en grupo tienen como objetivo concienciar a los jugadores sobre qué comportamientos están prohibidos, como las apuestas, la revelación de información privilegiada o la aceptación de primas. Además, se apuntan las posibles consecuencias penales y disciplinarias. Los clubes también deben colocar carteles en los vestuarios y túneles que recuerdan estas normas, reforzando el mensaje desde todos los frentes.
Durante los encuentros y en las jornadas, un oficial de integridad de LaLiga está presente para supervisar y actuar ante cualquier sospecha. La privacidad con este oficial permite que algunos jugadores consulten dudas que no se plantearían en grupos, como si familiares pueden hacer apuestas. La respuesta oficial es que nadie cercano al futbolista puede apostar, apelando al sentido común al definir qué clase de relación constituye el "círculo cercano".
Las primas a terceros, aunque penalmente no consideradas delito, están tajantemente prohibidas por LaLiga y conllevan multas significativas además de suspensión de licencia hasta dos años. Estas prácticas son vigiladas estrictamente para proteger la competición.
En el ámbito de los posibles pactos entre equipos, como dejar ganado un partido para recibir favores recíprocos más adelante o acordar empates beneficiosos, los responsables de integridad niegan que tales situaciones se produzcan en LaLiga, aunque se mantienen atentos a cualquier indicio. También se vigila a aquellos jugadores que finalizan contrato y disputan partidos decisivos contra futuros clubes, para evitar conflictos de interés.
Uno de los mercados más complicados de evitar pero también más detectables es el de las tarjetas amarillas. Como solo afectan a un jugador y dejan evidencias claras en las casas de apuestas, facilitan la investigación. Un caso reciente en investigación es el del jugador Kike Salas.
Las medidas adoptadas en las últimas temporadas han ayudado a descartar influencias externas y preservar la competitividad de la liga. Por ejemplo, la introducción de los playoffs en LaLiga Hypermotion mantiene a muchos equipos con opciones de ascenso hasta el final, y el reparto televisivo genera diferencias económicas relevantes que fomentan la competencia legítima.
Esta temporada LaLiga ha gestionado seis alertas de posible manipulación, todas ellas en fútbol no profesional, sin que ninguna haya concluido en casos confirmados. Desde el área de integridad destacan que, comparados con otros países como Turquía, España tiene un control muy eficiente para evitar apuestas y fraudes asociados al juego.
LaLiga confirma que la vigilancia es constante y que la prevención es clave para mantener la confianza en la competición, especialmente en momentos críticos donde los rumores pueden aparecer con más frecuencia. De este modo, buscan salvaguardar la credibilidad y el fair play en todas las categorías profesionales.