Javier Lozano, ex presidente de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) y seleccionador nacional durante 15 años con varios títulos mundiales y europeos, ha expresado su rechazo ante la decisión de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) de retirar los derechos de participación al club Málaga Ciudad Redonda para la temporada 2026-27.
Esta medida afecta al primer equipo, el filial y el conjunto juvenil del club y ha generado una fuerte polémica dentro del fútbol sala español. Lozano denuncia que este proceder recuerda a épocas anteriores bajo la dirección de la federación, caracterizadas por "sectarismos, incongruencias y un despotismo poco ilustrado".
Según Lozano, esta decisión carece de una visión estratégica y recuerda que cuando era presidente de la LNFS apostó por una gestión que permitió el desarrollo de proyectos punteros como el Palma Futsal y Jimbee Cartagena, considerados hoy referentes internacionales y símbolos del buen hacer español en este deporte. Para él, el espíritu de la ley debe prevalecer, siempre entendiendo y amando el deporte.
El ex dirigente también critica los tiempos y formas en que se comunicó la resolución: "Enviar un viernes a las 19 horas la resolución y dar solo 48 horas para presentar recurso, mientras ya se anunciaba el club sustituto, es un acto degradante". Esta práctica evoca para él antiguas controversias federativas sufridas en la época de Rubial, en las que se acumulaban expedientes y decisiones arbitrarias.
Lozano confía en que la justicia deportiva actúe con imparcialidad y eficacia para rectificar esta situación. Recuerda cómo recientemente la RFEF fue obligada a readmitir a varios clubes de fútbol sala expulsados, lo que demuestra que "la justicia verdadera no tolera el mamoneo" dentro de las instituciones.
Asimismo, establece un paralelismo con casos del fútbol profesional, como la compra de la unidad productiva del Córdoba C.F. tras concurso de acreedores, que sí fue aceptada para competir. "Pero claro, es fútbol y no fútbol sala. Los ácaros son difíciles de eliminar", añade Lozano con sarcasmo, evidenciando la persistencia de prácticas cuestionables en la RFEF.
Este episodio reabre el debate sobre la gobernanza y el modelo de gestión de la federación en relación con disciplinas menos visibles o con menor repercusión económica, como es el fútbol sala, que cuenta con una enorme base social y deportiva en España. La continuidad del Málaga Ciudad Redonda en competiciones nacionales está, por ahora, en un limbo administrativo y deportivo mientras los recursos se resuelven.
Para más detalles sobre la decisión, se puede consultar el comunicado oficial de la RFEF y las normas que regulan la participación de clubes en las competiciones nacionales para la temporada 2026-27.
Los siguientes días serán clave para definir el futuro del equipo malagueño y, quizás, para demostrar un cambio positivo en la dirección política del fútbol sala en España.
Más información sobre el fútbol sala en la web oficial de la Liga Nacional de Fútbol Sala y en el sitio de la Real Federación Española de Fútbol.