Iván García Cortina encara su primera participación en el Giro de Italia con ilusión y una mezcla de trabajo en equipo y ambición personal. El ciclista asturiano, que tradicionalmente se ha especializado en las clásicas, llega a la gran vuelta italiana dispuesto a aportar su esfuerzo para apoyar a Enric Mas y también a buscar sus propias oportunidades en algunas etapas.
Movistar presenta un bloque sólido con Enric Mas como líder principal, Orluis a la cabeza para sprints, y García Cortina con la misión de apoyar a ambos mientras intenta aprovechar cualquier oportunidad para destacar. "Tenemos un buen grupo para hacer cosas interesantes", explica Cortina, que valora la libertad que tiene en clásicas y carreras como esta para combinar trabajo y momentos para él mismo.
Cortina describe el Giro como una carrera icónica y apreciada por los aficionados, especialmente en Italia, aunque reconoce que aún se adapta a la dureza y velocidad de esta competición. Su preocupación principal radica en las alergias, un factor que suele afectarle y que podría condicionar su rendimiento en la montaña, especialmente si coincide con altas concentraciones de polen.
El corredor no ve a Jonas Vingegaard, principal favorito, como un factor que cierre la carrera. En su opinión, el Giro sigue una trayectoria abierta con varios competidores fuertes que pueden generar movimientos y sorpresas. Destaca nombres como Pellizzari, Yates u O’Connor, además del propio Enric Mas, y confía en que el equipo pueda aprovechar las oportunidades que presenten las etapas.
Sobre el estado del equipo, Cortina reconoce que las numerosas bajas por lesiones merman la plantilla, algo que atribuye al aumento de la velocidad y tensión en las carreras actuales. "Cada caída puede provocar una lesión", señala, explicando la dinámica de un equipo que compite en múltiples frentes entre el WorldTour, Clásicas y otras vueltas, a veces con limitaciones de corredores por sanciones y reglamentos.
A nivel personal, Cortina se muestra satisfecho con su rol en Movistar, contento de haber encontrado un equilibrio entre ayudar y tener libertad para intentar brillar. Considera que el calendario actual es extenuante, con pocas pausas reales entre carreras y un calendario muy cargado, aunque afronta el Giro con ilusión y buen estado físico y mental.
La previsión de temporada del asturiano es flexible: todavía no descarta participar en el Tour de Francia o en La Vuelta a España tras el Giro, dependiendo de su condición física y forma en la parte final de la temporada. Su experiencia pasada en Tour y Vuelta le sirve para afrontar con madurez esta nueva aventura en la ronda italiana.
Fuera de la bicicleta, Cortina subraya su afición por el café, que lleva consigo a todas partes en su propia cafetera y molinillo, cuidando un ritual personal que le acompaña en las jornadas de carrera. Un pequeño detalle que humaniza al ciclista en medio de la vorágine del pelotón.
El asturiano concluye con optimismo, confiando en que el podio del Giro tendrá a Vingegaard, pero también a Enric Mas luchando hasta el final. Para él, esta experiencia supone un paso más en su carrera, combinando el trabajo en equipo con la ilusión de dejar su huella en una grande del ciclismo.
Más detalles sobre Movistar y el Giro pueden seguirse en la web oficial y el seguimiento en prensa especializada como Marca o La Vuelta.