El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, abrió oficialmente el Mundial en una multitudinaria rueda de prensa en el Estadio Azteca de Ciudad de México, escenario del partido inaugural entre México y Sudáfrica.
Durante su intervención, Infantino destacó la importancia de la inclusión de Irán en el torneo, subrayando el esfuerzo diplomático realizado para que el equipo iraní pudiera competir en un ambiente positivo en Estados Unidos. "Si hubiera tenido que ir en bus hasta Teherán para lograr esto, lo hubiera hecho", afirmó, agradeciendo la colaboración de los gobiernos implicados y celebrando como un éxito la participación de Irán en territorio estadounidense.
Sobre la calidad del Mundial, el presidente de la FIFA anticipó que será uno de los más espectaculares de la historia, aunque reconoció que es imposible definir un claro favorito. Enumeró a varias selecciones con opciones reales de triunfo, como España, Francia, Inglaterra, Alemania, Portugal, Brasil, Argentina y Marruecos, evidenciando la paridad y el nivel competitivo del torneo.
Un aspecto destacado por Infantino fue el papel que jugó el expresidente estadounidense Donald Trump en la organización del evento. Según el presidente de la FIFA, sin el compromiso de Trump habría sido imposible llevar a cabo este Mundial, ya que comprendió rápidamente la magnitud y la relevancia del fútbol a nivel global.
En cuanto a figuras clave, Infantino resaltó la importancia de la participación de Lionel Messi y otros grandes como Kylian Mbappé, Erling Haaland y Harry Kane, señalando que sus actuaciones serán decisivas y un atractivo para los aficionados.
Sobre las controvertidas restricciones de entrada al país, Infantino aclaró que la FIFA no tiene autoridad para determinar quién puede ingresar, ya que esta potestad corresponde a cada gobierno. Recordó que la obtención de visas en países como Reino Unido, Italia o Alemania es un proceso exigente y que la seguridad prima en las decisiones tomadas. "Cuando pido que se relajen me refiero a que deben confiar en nosotros, estamos trabajando tras bambalinas", añadió, mostrando su intención de lograr soluciones positivas para los afectados.
En relación a la coorganización con Estados Unidos, Infantino defendió el proceso y aseguró no arrepentirse del modelo usado. Comentó que durante tres décadas ha estado involucrado en la organización de grandes eventos tanto en la UEFA como en la FIFA y que son habituales los desafíos grandes y pequeños que surgen en estos proyectos. Concluyó que mantener una actitud positiva es fundamental.
Finalmente, el presidente de la FIFA habló de la magia del fútbol y el papel del Mundial como una fiesta capaz de hacer que millones de personas olviden sus problemas durante 90 minutos y disfruten del espectáculo deportivo. También señaló la importancia de garantizar la seguridad en los estadios y evitar incidentes durante los partidos, aspecto que calificó como uno de los mayores retos de esta Copa.
Respecto al coste de las entradas, explicó que el ticket más barato se sitúa en los 60 dólares, un precio que consideró ajustado a los mercados de Estados Unidos y México. Además, recalcó que cada dólar recaudado se reinvierte en el fútbol, destinando fondos a países con dificultades como Sudán y otros en África.
Este Mundial, con su diversidad de equipos, apoyo internacional y pronóstico de emoción, inicia con la expectativa de ser una de las competiciones de fútbol más recordadas, mientras la FIFA trabaja para superar las controversias y ofrecer un evento seguro y espectacular, como ya ocurrió en Qatar en la edición anterior.
Más información en el sitio oficial de la FIFA y sobre detalles diplomáticos en el Ministerio de Asuntos Exteriores de México.