José Bordalás ha dejado claro que no renovará como entrenador del Getafe al término de su contrato el 30 de junio de 2026. La temporada que está finalizando ha sido especialmente dura para el técnico, que ha tenido que lidiar con importantes limitaciones económicas del club y una plantilla debilitada, especialmente en la delantera. Bordalás, quien ha dirigido al equipo durante años, señaló en enero que no merecía pasar por la situación actual del club y criticó públicamente la falta de fichajes necesarios para competir con garantías.
El desgaste sufrido por Bordalás no es sólo profesional sino también personal, a pesar de mantener una buena relación con el presidente Ángel Torres. Los problemas del Getafe con el límite salarial han impedido inscribir a varios jugadores y han condicionado la planificación deportiva, con salidas clave como las de Alderete y Uche que comprometieron el potencial ofensivo. En contraste, Bordalás ha confesado que esta campaña es una de las más meritorias en su carrera, y aunque recibió una oferta de renovación hasta 2028, ha manifestado su intención de buscar destino fuera de España, con rumores en la Premier League como el Crystal Palace.
Ante la negativa del técnico a continuar, el Getafe está trabajando para confirmar a Fabio Celestini como su próximo entrenador. Celestini, suizo y exjugador destacado del club que disputó competiciones europeas y dos finales de Copa entre 2005 y 2010, cuenta actualmente con un contrato vigente hasta 2027 con el CSKA Moscú. Sin embargo, tras una exitosa temporada en Suiza donde ganó la Superliga y la Copa, Celestini parece dispuesto a negociar su rescisión para asumir el mando del Getafe. El club moscovita ya ha comenzado a buscar opciones para sustituirle, lo que facilita su fichaje.
La vinculación del técnico suizo con el Getafe es profunda. En una entrevista reciente afirmó que siente el club como su casa y que le guarda un especial cariño. Ángel Torres confía en su capacidad para devolver la competitividad al equipo y considera que puede liderar el proyecto en un momento clave para la entidad. La llegada de Celestini supondría también un perfil renovado, con experiencia europea y una visión moderna del juego.
Como alternativa, el club mantiene en la lista a Veljko Paunovic, actual seleccionador de Serbia. Paunovic tiene una cláusula que le permitiría abandonar su cargo nacional si surge un proyecto que despierta un vínculo personal o profesional fuerte, como es el caso del Getafe. De hecho, su hijo Petar está en las categorías inferiores del club, un detalle que podría influir en la decisión del entrenador. Ángel Torres ya ha expresado en círculos privados su admiración por Paunovic, y no descarta que si permanece en Getafe, el serbio pueda dirigir al primer equipo en el futuro.
La situación del Getafe es un reflejo de las dificultades que enfrentan los clubes medios en LaLiga, especialmente cuando deben ajustar sus plantillas y estructura financiera para cumplir con los límites salariales impuestos por la liga y evitar problemas económicos. Esta realidad ha condicionado la última temporada y la salida de un entrenador que ha sido fundamental en la historia reciente del club.
El anuncio oficial sobre el nuevo técnico podría producirse en las próximas semanas, una vez que se definan los términos con Celestini o se valore la opción de Paunovic. Mientras tanto, Getafe continúa preparando la próxima temporada con la esperanza de recomponer una plantilla capaz de pelear sin esas restricciones que marcaron la campaña actual.
El papel que jugará el presidente Ángel Torres será clave para equilibrar las expectativas deportivas con la realidad económica del club, tras años de tensión financiera acentuada en esta segunda etapa de Bordalás en el banquillo. La gestión de este proceso marcará el rumbo del Getafe en una temporada decisiva para su consolidación en Primera División.
Para el cuerpo técnico y la dirección deportiva, el desafío ahora es construir un proyecto sólido y sostenible que permita al equipo competir en LaLiga con garantías y evitar las crisis de plantilla que tanto daño han hecho en esta campaña. Los aficionados esperan que la llegada del próximo entrenador reactive la ilusión y proporcione estabilidad al club azulón.
En definitiva, el adiós de Bordalás es una realidad tangible y el Getafe se prepara para un cambio que aspire a recuperar la competitividad perdida, confiando en que Celestini o Paunovic sean capaces de devolver protagonismo en el medio y largo plazo a un club que atraviesa una etapa delicada pero con mucha historia y potencial por delante. Más información en la web oficial del Getafe CF y en los comunicados de la LaLiga.